10 Ejemplos de Energía Química

Energía química

La energía química es aquella que se origina en las distintas reacciones químicas a las que es susceptible la materia, vale decir, aquella contenida en las distintas formas de enlace entre los átomos o resultante de la ruptura de las mismas.

La energía química se aprovecha cotidianamente en diversos ámbitos de nuestra vida en los que tienen lugar diversas reacciones químicas. Suele decirse que esta forma de energía está contenida en los cuerpos, y por esa misma razón se nos hará evidente sólo cuando éstos se vean sometidos a alguna alteración importante en su materia.

De hecho, toda forma de combustible entraña, en el fondo, una energía química traducible a una cantidad de calor, violencia o trabajo determinados. Y en ese sentido, toda fuente de energía química transforma la materia en que se hallaba contenida.

Ver además: Ejemplos de Energía en la Vida Cotidiana

Ejemplos de energía química

fotosintesis - ilustración

  1. La fotosíntesis. Las plantas obtienen su energía de la reacción química que tiene lugar en su interior, entre la luz solar, el CO2, el agua y diversas enzimas y sustancias orgánicas que obtienen de ello energía y oxígeno. Esta energía producto de una reacción química está contenida en las moléculas de las sustancias participantes y es liberada por la planta para su beneficio y mantenimiento vital.
  2. La respiración. Semejante al caso anterior es el de los animales, que en lugar de emplear luz solar, CO2 y agua, requieren de oxígeno y glucosa para liberar agua, CO2 y obtener energía, indispensable para mantener el ciclo andando. Este proceso es el que nos conserva con vida y que compartimos con todo el reino animal y parte de los otros.
  3. La combustión. Cuando encendemos un vehículo automotor, como un automóvil, la gasolina o el hidrocarburo que emplee como combustible es sometido a un ciclo de igniciones y detonaciones controladas que genera la energía que, a su vez, permite el movimiento. Este combustible contiene dicha energía en los átomos de carbono e hidrógeno que lo componen y que, al romperse, se transforman en otros compuestos y liberan energía.
  4. La descomposición. Los hongos y bacterias que se alimentan de la materia orgánica en descomposición, pueden obtener la energía necesaria para sus procesos de la fermentación de los azúcares y los almidones, obteniendo alcoholes u otros productos como resultado del proceso que rompe las moléculas de la materia orgánica. Algo semejante a lo que ocurre en nuestro estómago, donde los ácidos rompen los enlaces moleculares de la comida generando calorías.
  5. Los viajes espaciales. Los combustibles empleados por las naves que viajaron a la luna o que enviaron satélites al espacio no son ordinarios, como los que consume un motor a combustión interna. Por el contrario, son el resultado de reacciones químicas sumamente complejas cuya liberación de energía es tan grande que puede contrarrestar la ley de gravedad sobre un objeto de las magnitudes de un cohete durante el tiempo suficiente como para abandonar la atmósfera.
  6. La corrosión. Muchas de las sustancias químicas que manejamos en nuestra cotidianidad, como desatascadores de cañerías y otros que contienen ácidos o bases extremas, son materiales corrosivos, capaces de desgastar la superficie con la cual entren en contacto, en un proceso que libera calor y consume toda la materia orgánica. Muchas quemaduras por contacto con corrosivos se deben al calor que la disolución de los lípidos de la piel producen, más que al efecto mismo de la sustancia.
  7. Reacciones exotérmicas. Muchas sustancias, como la sosa cáustica, son tan desecantes que, al entrar en contacto con el agua, reaccionan exotérmicamente, es decir, liberando calor. Dichas reacciones, que no son exclusivas de las bases fuertes, liberan energía al medio ambiente y pueden resultar peligrosas para los seres vivos alrededor.
  8. Las explosiones. Es un clásico de los dibujos animados el derramar TNT al suelo y explotarlo sin querer. Si bien no ocurre precisamente así, existen sustancias muy inestables químicamente que al entrar en contacto con el oxígeno del aire reaccionan liberando grandes y súbitas cantidades de energía calórica y cinética, que es a lo que llamamos normalmente explosión.
  9. La energía nuclear. Si bien constituye todo un ramo aparte, hasta cierto punto la energía liberada en una central nuclear (y luego convertida en electricidad) o en una bomba atómica, son ejemplos de energía química, en tanto su origen está en las reacciones en cadena suscitables por el hombre a partir de ciertos elementos tratados en laboratorio, como pueden ser el Uranio o el Hidrógeno, y que al ser forzados mediante reacciones químicas a fisionar o fusionar sus átomos respectivamente, liberan gigantescas cantidades de energía al ambiente.
  10. Las baterías y pilas. Las baterías que tanto usamos (controles remotos, automóviles, celulares) contienen diversos ácidos y metales en reacción controlada, cuyo resultado inmediato es una cantidad aprovechable de electricidad. Cuando las pilas se vencen, dicha electricidad se pierde y las baterías deben ser reemplazadas.

pilas y baterias - energia quimica

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Cómo citar este contenido:

Enciclopedia de Ejemplos. (2016). 10 Ejemplos de Energía Química. Recuperado de: http://www.ejemplos.co/10-ejemplos-de-energia-quimica/
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