Ejemplos de
Madrigal

El madrigal es una composición poética de corta extensión que, generalmente, versa sobre el amor o la naturaleza. Por ejemplo: “A una lágrima”, de Esteban Echeverría.

El madrigal pertenece al género lírico, porque expresa la subjetividad, es decir, los sentimientos, los pensamientos, los estados de ánimo y las reflexiones del yo poético.

El madrigal surgió en Italia en el siglo XIV, fue escrito en este y en otros países hasta el siglo XVIII y es uno de los poemas más característicos del Renacimiento. Además, en algunos casos, se lo representaba acompañado con música y cantado por una o varias voces.

Características del madrigal

  • Temas. Los temas centrales, generalmente, son el amor y la naturaleza, porque el madrigal pertenece a la poesía bucólica. Sin embargo, estos poemas también pueden estar relacionados con la religión o con mitos grecolatinos.
  • Estructura. La estructura del madrigal se caracteriza por ser breve, pero no hay reglas fijas en cuanto a la cantidad de versos. Además, los madrigales españoles están conformados por silvas, aquellas estrofas que combinan versos heptasílabos (de siete sílabas) con versos endecasílabos (de once sílabas) y cuya rima es consonante (se repiten todos los sonidos desde la última vocal acentuada del verso). Sin embargo, algunos madrigales italianos solo contienen versos endecasílabos con rima consonante. De todas formas, en la mayoría de los madrigales, se condensa una idea central o ingeniosa en los últimos versos.
  • Figuras retóricas. Las figuras retóricas del madrigal son aquellas que comúnmente se utilizan en el género lírico para producir un efecto estético, por ejemplo, la hipérbole, la metáfora, la comparación y la topografía.

Ejemplos de madrigal

  1. “Madrigal”, de Francisco de Quevedo (1580-1645)

Está la ave en el aire con sosiego,
en la agua el pez, la salamandra en fuego,
y el hombre, en cuyo ser todo se encierra,
está en sola la tierra.
Yo solo, que nací para tormentos,
estoy en todos estos elementos:
la boca tengo en aire suspirando,
el cuerpo en tierra está peregrinando,
los ojos tengo en llanto noche y día,
y en fuego el corazón y la alma mía.

  1. “LIV”, de Francesco Petrarca (1304-1374)

Porque en su faz de Amor pendón traía
turbó una peregrina mi esperanza,
que indigna otra de este honor creía.

Y al ir siguiendo por las hierbas verdes
oí que me gritaba en lontananza:
«¡Ay, cuántos pasos por la selva pierdes!»

Busqué en oyéndola el cobijo umbroso
de un haya y, al mirar lo que allí había,
vi mi viaje un tanto peligroso
y atrás volví, casi a mitad del día.

  1. “Madrigalejo”, de Pietro Bembo (1470-1547)

Amor, cuando yo pienso
en el mal que me das terrible y fuerte,
voy corriendo a la muerte,
pensando así acabar mi mal inmenso;
mas en llegando al paso
que es puerto en este mar de mi tormento,
tanta alegría siento,
que la vida se esfuerza, y no le paso.
Así el vivir me mata,
que la muerte me torna a dar la vida.
¡Oh condición no oída
la que conmigo muerte y vida trata!

  1. “III”, de Baltasar del Alcázar (1530-1606)

Rasga la venda y mira lo que haces,
Rapaz, que en esta edad no es hecho honroso
Romperme el sueño y las antiguas paces,
Desarma el arco, déjame en reposo
Porque la helada sangre no aprovecha,
Ni es dispuesto sujeto
Donde haga su efeto
La venenosa yerba de la flecha;
Pero si determinas,
Con tus armas divinas
Rompiendo mis entrañas,
Hacerme historiador de tus hazañas,
Ablanda el pecho desta que te priva
De tu imperio y valor con su dureza
Igual a su belleza,
Si no quieres, Amor, que cuando escriba
Forzado en las cadenas,
Cante por tus victorias ajenas.

  1. “IV”, de Antonio Álvares Soares (fl. 1628)

En dolor duplicado
Lánguido me consumo;
La ausencia, de una parte, me acomete,
Y el riguroso Amor, de otra me mata;
Y tú, más rigurosa y más ingrata
Que la ausencia cruel, que Amor airado,
No remedias un mal, y el otro alientas
Deste corazón tuyo que atormentas,
¡Ah dura ley de amada tiranía,
Ser tuya el alma, ser la pena mía!

  1. “IX”, de Gutierre de Cetina (1520-1554)

Ojos claros, serenos,
Si de un dulce mirar sois alabados,
¿Por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
Más bellos parecéis a aquel que os mira,
No me miréis con ira,
Porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay, tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
Ya que así me miráis, miradme al menos.

  1. “De la purificación de Nuestra Señora”, de Luis de Góngora (1561-1627)

La vidrïera mejor
en sus brazos de cristal
entra al Sol hoy celestial
en la capilla mayor;
a cuyo resplandor,
sin que más luz espere,
Simeón fénix arde y cisne muere.

  1. “Madrigal”, de Feliciana Enríquez de Guzmán (1569-1644)

Dijo el Amor, sentado a las orillas
de un arroyuelo puro, manso y lento:
«Silencio, florecillas,
no retocéis con el lascivo viento;
que duerme Galatea, y si despierta,
tened por cosa cierta
que no habéis de ser flores
en viendo sus colores,
ni yo de hoy más Amor, si ella me mira».
¡Tan dulces flechas de sus ojos tira!

  1. “Madrigal”, de Pedro de Quirós (1590-1667)

Tórtola amante que en el roble moras,
Endechando en arrullos quejas tantas,
Mucho alivias tus penas, si es que lloras,
Y pocos son tus males, si es que cantas.
Si de la que enamoras
El desdén te desvía,
No durará el desdén, pues tu porfía
Está un pecho de pluma conquistando:
¿Podrá un pecho de pluma no ser blando?
¡Ay de la pena mía,
En que medroso y triste estoy llorando,
Y enternecer procuro
Pecho de mármol, cuanto blanco duro!

  1. “Miré, señora, la ideal belleza…”, de Lope de Vega (1562-1635)

Miré, señora, la ideal belleza,
guiándome el amor por vagarosas
sendas de nueve cielos,
y absorto en su grandeza,
las ejemplares formas de las cosas
bajé a mirar en los humanos velos,
y en la vuestra sensible
contemplé la divina inteligible.
Y viendo que conforma
tanto el retrato a su primera forma,
amé vuestra hermosura,
imagen de su luz divina y pura,
haciendo, cuando os veo,
que pueda la razón más que el deseo.
Y pues por ella sola me gobierno,
amor, que todo es alma, será eterno.

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Referencias

  • Montaner, A. (2015). Diccionario de géneros y modalidades líricas de la literatura hispánica. Disponible en: Research Gate
  • Rubio Escudero, C. (2015). Madrigal. En Diccionario Español de Términos Literarios Internacionales. Disponible en: DELTI

¿Cómo citar?

"Madrigal". Autor: Carla Giani. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://www.ejemplos.co/madrigal/. Última edición: 31 de agosto de 2022. Consultado: 27 de septiembre de 2022

Sobre el autor

Autor: Carla Giani

Licenciatura en Ciencias de la Educación (Universidad de Buenos Aires). Profesorado en Letras (Universidad de Buenos Aires).

Última edición: 31 agosto, 2022

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