Relatos sobre la Navidad

Relatos sobre la Navidad

Los principales relatos sobre la Navidad

La Navidad es una de las principales fiestas de Occidente y en especial del mundo cristiano, ya que celebra la Natividad, o sea, el nacimiento de Jesús de Nazaret, considerado como mesías por la religión cristiana. Se celebra el día 25 de diciembre de cada año, de acuerdo al calendario de la Iglesia católica, la protestante y la mayoría de las ortodoxas, mientras que en la Iglesia ortodoxa rusa y la Iglesia de Jerusalén (contrarias a la reforma del calendario que llevó en 1582 el papa Gregorio XIII) se celebra el 7 de enero.

En el mundo contemporáneo la Navidad es una celebración importante, que forma parte incluso del calendario de las personas no religiosas o de culturas ajenas a la cristiana, dada su importancia comercial y mediática. Además, aunque los textos antiguos no dan una fecha específica para el nacimiento de Jesucristo y resulta imposible saber si realmente fue un 25 de diciembre, esta fecha posee un significado muy importante en las religiones del mundo antiguo, especialmente en aquellas que rendían culto al Sol: los romanos celebraban ese día el Natalis Solis Invictus (“Nacimiento del Sol invicto”), los germanos el día siguiente como natalicio del dios Frey, asociado al sol naciente y la fertilidad, y los incas celebraban el renacimiento del dios Sol, Inti.

Los orígenes exactos de la Navidad son inciertos, y existen diversas hipótesis respecto a cuándo y cómo comenzó a celebrarse, sobre todo porque dicha fiesta no figura en el calendario cristiano de San Ireneo (c. 130-c. 202), ni en la lista litúrgica de Tertuliano (c.160-c. 220). Incluso hubo épocas, durante el furor de los reformistas en el siglo XVII, en que su celebración estuvo prohibida, por ser considerada como una maniobra propagandística del papado y por sus posibles vínculos con la antigüedad pagana.

La Navidad ha dejado una huella profunda en la cultura.

  1. Vieja Navidad (Old Christmas, 1820)

Esta es una de los primeros textos literarios del siglo XIX que abordaron las navidades tradicionales europeas. Combinando la nostalgia con un toque humorístico, el autor de historias tan célebres como “Rip Van Winkle” o “La leyenda de Sleepy Hollow”, el escritor romántico estadounidense Washington Irving (1783-1859), aborda en esta novela corta la navidad de una familia rural británica, lo cual sirvió de inspiración para el famoso Cuento de navidad de Charles Dickens.

En Vieja Navidad se cuenta el encuentro de un viajero a caballo con un conocido en plena nochebuena, quien al percatarse de que el viajero no tiene dónde pasar las fiestas, lo invita a acompañarlo a casa de su padre, donde sin duda compartirán con él la cena navideña a pesar de no estar esperando nuevos invitados. El viajero acepta conmovido y es testigo de cinco escenas pintorescas, simpáticas y entrañables de la navidad tradicional inglesa, de la mano de los generosos Bracebridge y su mayordomo Simon, un viejo y empedernido solterón.

  1. “La nochebuena” (Ночь пе́ред Рождество́м, 1831)

Contenido en su libro Veladas en un caserío de Dikanka, este relato navideño fue escrito por una de las grandes plumas de la literatura rusa, Nicolai Gogól (1809-1852), famoso por sus relatos cortos, novelas y obras dramáticas, y autor de la primera novela rusa moderna: Almas muertas. Su obra refleja el debate de la cultura rusa entre su cercanía a Europa y su tradición eslava, y es considerada satírica, pero con mucho interés en lo folklórico.

En Veladas en un caserío de Dikanka, Gógol reúne ocho relatos sobre temas locales, derivados del teatro de marionetas y la tradición oral rusa, entre ellos, “La nochebuena”. En este cuento corto hace un cuadro de costumbres del campo Ucraniano, en cuyo centro se cuenta una historia de amor: la altiva y hermosa Oksana le promete su mano a quien le obsequie en Navidad unos zapatos tan hermosos como los de la propia zarina. El herrero del pueblo, Vakula, hace un pacto con el demonio para obtenerlos. Emprende un viaje fantástico hacia San Petersburgo, cabalgando al demonio como si de un caballo se tratara y lidia con un sinfín de criaturas fantásticas y maliciosas del campo ruso, para intentar hacerse con el corazón de su amada en Navidad.

  1. “El árbol de Navidad” (Grantræet, 1844)

Traducido a menudo como “El abeto”, se trata de un cuento de hadas del famoso escritor y poeta danés Hans Christian Andersen (1805-1875), autor de numerosas fábulas de renombre mundial (especialmente en el campo de la literatura infantil) tales como El patito feo, La sirenita o El traje nuevo del emperador, muchos de los cuales han sido llevados al cine y la televisión en épocas modernas. El árbol de Navidad se publicó por primera vez junto con La reina de las nieves en Copenhague el 21 de diciembre de 1844, en una colección de nuevos cuentos de hadas.

El protagonista de este relato es un abeto, es decir, un árbol de los que antiguamente se cortaban en Europa del norte para hacer las veces de árbol de navidad. Este, sin embargo, era un abeto particular, que soñaba con crecer a toda prisa, fantaseando con todo lo que podría ver, hacer y sentir una vez que fuera un abeto grande. El tiempo pasaba, a su juicio, demasiado despacio, aunque sin notarlo iba creciendo y engrosando su tronco cada día más.

Finalmente, el abeto llegó a ser un árbol grande, listo para lo que el destino le deparaba. Cuando vinieron los hombres a cortarlo, no cabía en sí de emoción y pasó todo el rato soñando despierto pensando en aquello que vería en la ciudad y en las experiencias que le aguardaban. Así, llegó a la ciudad y a un hogar en donde fue adornado para celebrar la nochebuena. Y el abeto, expectante, no podía dejar de pensar en las cosas que vendrían después, pensando que aquello sería sin duda el inicio de una serie de experiencias maravillosas.

Pero una vez pasadas las fiestas, el abeto fue arrojado a un rincón oscuro, donde comenzó a marchitarse, sin perder todavía la esperanza de que el futuro le trajera sorpresas. Y así fue, pero no como esperaba, pues lo sacaron del cuarto y comenzaron a trocearlo para hacer leña. El abeto, arrepentido de no haber estado más presente en su propia vida, entendió que no tiene sentido perderse el presente pensando en el futuro.

  1. Cuento de navidad (A Christmas Carol, 1894)

Esta novela corta del escritor británico Charles Dickens (1812-1870) es probablemente uno de los relatos literarios más conocidos y versionados (especialmente en cine y televisión) sobre el tema navideño. Se hizo particularmente célebre durante la época victoriana inglesa, ya que encarnaba una cierta nostalgia por las tradiciones navideñas perdidas, además de ser obra de un autor bastante celebrado en su momento, por otras grandes novelas realistas como Oliver Twist, Tiempos difíciles y Grandes Esperanzas.

Cuento de navidad relata una nochebuena particular del viejo avaro Ebenezer Scrooge, un “trabajólico” endurecido y amargado, interesado únicamente en hacer y acumular dinero. En la víspera de Navidad, a Scrooge se le presentan por turnos tres espectros distintos: el fantasma de las navidades pasadas, el fantasma de las navidades actuales y el fantasma de las navidades futuras, y cada uno de ellos lo invita a observar una nochebuena específica.

El primer fantasma lo conduce hacia su propia infancia y juventud, cuando Scrooge todavía era inocente y amable, y allí recuerda a su querida hermana Fran, quien murió joven al dar a luz hace muchos años. El segundo fantasma lo lleva al hogar de Bob, uno de sus empleados, quien vive en una casa empobrecida y con un hijo enfermo, pero celebra la nochebuena con entusiasmo y agradecimiento por el amor de su familia.

El fantasma también conduce a Scrooge al hogar de su sobrino Fred, quien año tras año invita a su tío a pasar con su familia las fiestas, a pesar de recibir siempre una negativa. Y el tercer fantasma conduce a Scrooge al futuro, a una nochebuena en la que nadie lo recuerda, su casa ha sido saqueada por bandidos y nadie visita su tumba gris y desolada.

Horrorizado ante estas visiones, Scrooge reflexiona sobre lo realmente importante y decide cambiar sus hábitos de vida, decidido a cultivar el amor, la generosidad y el agradecimiento por encima del dinero durante los años que le quedan.

  1. “La mula y el buey” (1876)

Es un cuento del novelista, cronista y político español Benito Pérez Galdós (1843-1920), considerado uno de los más grandes novelistas del realismo europeo del siglo XIX y también una de las más grandes voces literarias de la lengua hispana. Fue publicado en la revista La ilustración española y americana un 22 de diciembre de 1876, y narra a lo largo de sus once capítulos una historia ambientada en los días previos al día de Navidad.

Se trata de la historia de Celinina, una niña de tres años terriblemente enferma, a quien la muerte sorprende antes de ver cumplido su mayor deseo: tener una mula y un buey para el pesebre navideño, tal y como dice la tradición que tuvieron José y María en el establo en que vino al mundo el niño Jesús. Su padre, afligido por no haber podido cumplirle ese pedido, rememora sus últimos cinco días de vida, deja el cuerpecito de su hija al cuidado de una mujer que durante el velatorio se queda dormida y no puede ver cómo el alma de Celinina emerge del cuerpo y con sus nuevas alas se suma a un coro de angelitos.

Esa misma nochebuena, en Madrid, en una casa de familia adinerada, el mismo tropel de angelitos hace una tremendura: desordenan el lujoso pesebre y se llevan la mula y el buey, hasta que en su regreso hacia el cielo, los demás angelitos convencen a Celinina de regresar un momento y devolverlos a sus dueños. Y he allí que, en su pueblo de origen, el padre de Celinina regresa al velatorio a despedirse de su niña fallecida y cuál es su sorpresa al descubrir en sus manos, firmemente agarradas, las estatuillas de barro de la mula y el buey de un pesebre.

  1. “El regalo de los reyes magos” (The Gift of the Magi, 1906)

Este relato corto, obra del estadounidense William Sidney Porter (1862-1910), mejor conocido por su seudónimo, O. Henry, es uno de los más conocidos del autor, a cuya trayectoria rinde homenaje el premio anual que lleva su nombre, uno de los más prestigiosos de Estados Unidos y que se entrega desde 1919.

En “El regalo de los reyes magos” se cuenta la historia del matrimonio Dillingham Young: Jim y Delia, una pareja de jóvenes empobrecidos a los que más que nada en el mundo les gustaría manifestarse mutuamente su amor en la Navidad, pero carecen del dinero para hacerse el más mínimo regalo.

Desesperados ante la llegada de la nochebuena, cada uno de ellos decide hacerle al otro un obsequio significativo, incluso si ello implica sacrificar sus únicas posesiones valiosas: el reloj de oro que a Jim dejó su padre muerto y que antes había sido de su abuelo; y el largo y hermoso cabello de Delia, que caía sobre sus hombros como una cascada de agua mansa.

Así, Delia acude a un comprador de cabello y acepta veinte míseros dólares por su cabellera perfecta, al mismo tiempo Jim en una tienda de objetos de segunda mano vendía su orgulloso reloj. Ambos fueron con el dinero recibido a comprarle al otro un regalo perfecto, contentos de darle a su pareja una feliz Navidad.

Al encontrarse en casa, sin embargo, la sorpresa no pudo ser mayor: Delia le había comprado a Jim una cadena de oro para que pudiera, por fin, llevar en el bolsillo su reloj y ver la hora cuando se le antojase. Y Jim, por su parte, le había comprado dos hermosas y delicadas peinetas para que las luciera en su cabellera perfecta. Pero al menos se tenían el uno al otro, y con eso, entendieron al final, les bastaba para pasar unas felices fiestas.

  1. Las cartas de Papá Noel (The Father Christmas Letters, 1976)

Es un hermoso libro de cartas escritas por el poeta, escritor y filólogo británico J. R. R. Tolkien (1892-1973), famoso por sus novelas fantásticas El hobbit, El Silmarillion y El Señor de los Anillos. En estas cartas, el autor fingió ser el mismísimo Papá Noel (incluso simuló un estilo de letra tembloroso, ya que las escribía muerto de frío) y estuvieron dirigidas por Tolkien a sus hijos desde 1920 hasta 1943 y, luego del fallecimiento del autor, fueron compiladas y publicadas por su hijo Christopher Tolkien y su esposa Baillie.

El argumento de las cartas es muy diverso, pero en general cuenta las peripecias de Papá Noel en el Polo Norte que, junto con su ayudante y oso polar, Karhu, tuvo que defenderse de los ataques de los trasgos y otras criaturas malignas. Conforme se avanza en el libro, tienen participación muchos otros personajes fantásticos, como gnomos, elfos, muñecos de nieve y los sobrinos del propio Karhu, los oseznos Paksu y Valkotukka; y en muchas ediciones se reproducen también los hermosos dibujos con los que Tolkien acompañaba estas historias.

  1. El cuento de navidad de Auggie Wren (Auggie Wren’s Christmas Story, 1991)

Cerramos con uno de los relatos cortos más conocidos del escritor y guionista estadounidense Paul Auster (1947-), cuya obra es considerada entre las principales de la literatura contemporánea de su país. Autor de relatos policiales, absurdos y con una importante carga de existencialismo, Auster publicó este cuento por encargo en el New York Times y su éxito fue tal que se lo versionó en el filme Smoke de 1995.

En el relato el narrador cuenta el extraño caso de su amigo Auggie, propietario del local de Brooklyn en el que suele comprar sus cigarrillos, cuya mayor afición en la vida es sacar fotografías de su calle a distintas horas del día, pero siempre con un mismo y exacto ángulo, a lo largo de los años. Así, Auggie disfruta de observar a la gente que se repite en la foto y los minúsculos cambios diarios.

Eventualmente, Auggie acude a su archivo de fotos para dar con alguien que ha perdido su cartera. Sus investigaciones lo conducen a la casa de una anciana ciega, quien lo toma por su hijo que ha vuelto a visitarla, y comparten juntos la última cena de Navidad de la solitaria mujer.

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Enciclopedia de Ejemplos (2019). "Relatos sobre la Navidad". Recuperado de: https://www.ejemplos.co/relatos-sobre-la-navidad/