20 Ejemplos de Enlaces Covalentes

Enlaces iónicos y covalentes

Tanto los compuestos químicos como los elementos químicos están integrados por moléculas, y estas a su vez se componen de átomos. Los átomos permanecen unidos gracias a la formación de los denominados enlaces químicos.

Los enlaces químicos no son todos iguales: básicamente dependen de las características electrónicas de los átomos involucrados. Son dos los tipos de enlace más comunes: los enlaces iónicos y los enlaces covalentes.

Típicamente, los enlaces covalentes son los que mantienen unidos entre sí a los átomos no metálicos. Sucede que los átomos de estos elementos tienen muchos electrones en su capa más externa y presentan la tendencia a retener los electrones o a ganarlos, en lugar de cederlos.


Es por ello que la forma en que estas sustancias o compuestos químicos logran la estabilidad es compartiendo un par de electrones, uno procedente de cada átomo. De esta manera el par de electrones compartido es común a los dos átomos y al mismo tiempo los mantiene unidos. En los gases nobles, por ejemplo, sucede esto. También en los elementos halógenos.

Cuando el enlace covalente se produce entre elementos de similar electronegatividad, como entre del hidrógeno y del carbono, se genera un enlace covalente apolar. Sucede esto, por ejemplo, en los hidrocarburos.

Tipos de enlaces

Asimismo, las moléculas homonucleares (constituidas por el mismo átomo) siempre forman enlaces apolares. Pero si el enlace ocurre  entre elementos de diferente electronegatividad, se produce una densidad de electrones mayor en un átomo que en otro, como resultado de esto se forma un polo.

Una tercera posibilidad es que dos átomos compartan un par de electrones, pero que dichos electrones compartidos sean aportados por solo un átomo de ellos. En ese caso se habla de enlace covalente dativo o coordinado.

Para que se produzca un enlace dativo es necesario un elemento con un par electrónico libre (como el nitrógeno) y otro que sea deficiente en electrones (como el hidrógeno). También es necesario que el que tiene el par electrónico sea lo suficientemente electronegativo como para no perder los electrones a compartir. Esta situación se da, por ejemplo, en el amonio (NH4+).

Sustancias con compuestos covalentes

Las sustancias que contienen compuestos covalentes pueden presentarse en cualquier estado de la materia (sólido, líquido o gaseoso), y en general son malos conductores del calor y de la electricidad.

A menudo muestran puntos de fusión y de ebullición relativamente bajos y suelen ser solubles en solventes polares, como benceno o tetracloruro de carbono, pero tienen escasa solubilidad en agua. Son sumamente estables.

Ejemplos de enlaces covalentes

Se pueden dar numerosos ejemplos de compuestos o sustancias que contienen enlaces covalentes:

  • Flúor
  • Bromo
  • Iodo
  • Cloro
  • Oxígeno
  • Agua
  • Dióxido de carbono
  • Amoníaco
  • Metano
  • Propano
  • Sílice
  • Diamante
  • Grafito
  • Cuarzo
  • Glucosa
  • Parafina
  • Diesel
  • Nitrógeno
  • Helio
  • Freón

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Cómo citar este contenido:

Enciclopedia de Ejemplos. (2016). 20 Ejemplos de Enlaces Covalentes. Recuperado de: http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-enlaces-covalentes/

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