15 Ejemplos de
Citas textuales

Cita textual

Así como no podemos atribuirnos la propiedad de los objetos ajenos, tampoco podemos hacerlo con la autoría de las ideas ajenas. Siempre que tomamos una idea ya publicada y nos servimos de ella, o que investigamos para dar pie a las ideas propias, debemos rendir cuentas de dónde sale cada cosa y discernir entre lo propio y lo ajeno. Para ello existen, justamente, las citas textuales.

Una cita textual es una forma de préstamo de contenido que sirve para aclarar al lector cuándo acudimos a las palabras de otro investigador, autor o personalidad, por desconocida que sea. Esta acción se llama referir, y no sólo permite al lector saber cuándo nos lee a nosotros y cuándo lee los textos que investigamos, sino además le brinda claves de información para que acuda al libro original en caso de que le interese.

Esto último lo hará, claro, recuperando la información total del libro consultado en la bibliografía del texto, también conocida como referencias bibliográficas.

Tanto las citas textuales como la bibliografía final de un texto se elaboran conforme a modelos metodológicos estandarizados, es decir, que buscan unificar todo en un mismo criterio universal. Los más conocidos son APA (del inglés: Asociación de Psicología Americana) y MLA (del inglés: Asociación de Idiomas Modernos), cada una con sus normas y protocolos particulares.

Citar correctamente es vital, como se verá, para el mundo de la investigación y la lectura. De simplemente tomar y atribuirnos todo lo dicho por otro, estaremos incurriendo en un plagio, una forma de deshonestidad intelectual que puede acarrear sanciones y problemas. Plagiar es una forma de robo.

Tipos de cita textual

Existen normalmente dos formas de cita textual, de acuerdo al número de palabras que contenga el texto citado. Las particularidades varían de acuerdo al formato metodológico, pero comúnmente se distingue entre:

  • Citas cortas (con menos de 40 palabras). Las citas textuales que sean inferiores a 40 palabras deberán ir incorporadas al texto, sin interrumpir el flujo ni la diagramación del mismo. Sin embargo, deberán estar enmarcadas entre comillas, marcando el inicio y el fin del texto original, y deberán estar acompañadas por una referencia parentética en la que figuren los datos bibliográficos de la cita, tales como:
    • Año de publicación del libro. Esto es particularmente importante si hay varios libros citados del mismo autor, ya que podrán distinguirse por año.
    • Número de la página o las páginas citadas. Por lo general antecedidas de la abreviatura “p.” o “pág.”. En caso de ser varias páginas, se citará la primera y la última, separadas por un guión corto: págs. 12-16. En caso de ser páginas separadas pero discontinuas, se usarán comas: págs. 12, 16.
    • Apellido del autor. En algunos casos, si el apellido se ha nombrado antes dela cita o está claro a quién pertenece, puede omitirse esta información en el paréntesis.
  • Citas largas (iguales o con más de 40 palabras). Las citas textuales que igualen o superen las cuarenta palabras, en cambio, recibirán un tratamiento especial, que implica separarlas del margen izquierdo de la página con dos (2) tabulaciones sin sangría, y por lo general utilizar un punto menos en el tamaño de la fuente tipográfica. En este caso no se requieren comillas de ningún tipo. Sin embargo, una vez concluida la cita, deberá acompañársela por su respectiva referencia parentética con los datos anteriormente mencionados.

Signos especiales

En ambos casos de cita textual, no obstante, pueden presentarse algunos de los siguientes signos, abreviaturas o caracteres:

  • Corchetes: []. La aparición en medio de una cita corta o larga de un texto entre corchetes suele significar que el texto entre ellos no forma parte de la cita, sino que pertenece al investigador, quien se ve obligado a aclarar algo o añadir algo a la misma para que pueda entenderse a cabalidad.
  • Ibíd. o ibídem. Expresión en latín que significa “idéntico” y que se emplea en la referencia parentética para decir al lector que una cita textual pertenece al mismo libro anteriormente citado.
  • cit. Semejante a la anterior, esta alocución latina significa “obra citada” y se emplea en los casos en que existe una sola obra consultada de un autor, pudiendo así evitarse repetir sus detalles (ya que son siempre idénticos), variando apenas el número de página.
  • Et. al. Esta abreviatura latina se emplea para los casos de obras con un autor principal y numerosos colaboradores, demasiados para listarse en su totalidad. Por ende, se cita el apellido del principal y se acompaña de esta abreviatura.
  • Puntos suspensivos (…). Se emplean para señalar al lector que existe parte del texto omitido, ya sea antes del inicio de la cita, luego de ésta, o en el medio de la misma. Suelen usarse entre paréntesis para esto.

Ejemplos de cita textual corta

  1. Como podemos constatar en las investigaciones de Foucault (2001), la noción de locura forma parte integral de la razón, dado que “no existe civilización sin locura” (p. 45).
  2. Además, “el consumo cultural en América Latina alcanza su grado máximo en relación con el flujo de discursos políticos y mercantiles, y no, como en Europa, articulado a partir de los Estados-nación” (Jorrinsky, 2015, p. 8).
  3. Conviene, en ese sentido, acudir al psicoanálisis: “La doctrina del ser se manifiesta a raíz de la introyección [castración] del lenguaje en el individuo” (Tournier, 2000, pág. 13).
  4. Así lo afirma en su prólogo a la obra Elena Vinelli, cuando afirma que “Es la construcción sociocultural de los géneros la que viene a diferencia la subjetividad femenina de la masculina” (2000, p. 5), dándonos a entender el semblante feminista que subyace a la novela de Sara Gallardo.
  5. No ha de esperarse, entonces, mucho más de estas investigaciones, excepto “el breve desencanto de dar con la verdad insospechada” como lo afirma Evers (2005, p.12) en su célebre diario de investigaciones.

Ejemplos de cita textual larga

  1. Así, podemos leer en la novela de Gallardo (2000):

…Pero las mujeres pasan siempre en grupos. Me escondí y esperé. La Mauricia pasó con su botijo y la arrastré. Cada día se escapó después para encontrarme, temblando por el miedo al marido, a veces temprano y a veces tarde, a aquel lugar que yo conozco. En la casa que hice por mi mano, para vivir con mi mujer, en la misión del gringo noruego vive con su marido. (p. 57)

  1. A esto conviene contraponer la visión del autor francés:

En las religiones universales, del tipo del cristianismo y del budismo, el pavor y la náusea preludian las escapadas de una vida ardiente espiritual. Ahora bien, esta vida espiritual, que se funda en el refuerzo de las prohibiciones primeras, tiene sin embargo el sentido de la fiesta… (Bataille, 2001, p. 54)

  1. La escritura constituye un punto de encuentro y desencuentro de las miradas más positivas y más románticas en torno al hecho literario, pudiendo servir para distinciones como las que hace Sontag (2000):

He aquí la gran diferencia entre la lectura y la escritura. Leer es una vocación, un oficio en el cual, con la práctica, uno está destinado a ser cada vez más experto. Como escritor, lo que uno acumula son ante todo incertidumbres y ansiedades. (pág. 7)

  1. Este concepto de “devenir” puede encontrarse disperso a lo largo y ancho de la obra del filósofo. Sin embargo, su esclarecimiento parece ser materia complicada:

Devenir nunca es imitar, ni hacer como, ni adaptarse a un modelo, ya sea el de la justicia o el de la verdad. Nunca hay un término del que se parta, ni al que se llegue o deba llegarse. Ni tampoco dos términos que se intercambien. La pregunta ¿qué es de tu vida? Es particularmente estúpida, puesto que a medida que alguien deviene, aquello en lo que deviene cambia tanto como él (…) Se acabaron las máquinas binarias: pregunta-respuesta, masculino-femenino, hombre-animal, etc. (Deleuze, 1980, pág. 6)

  1. Así, en la correspondencia entre Freud y Albert Einstein, es posible leer lo siguiente:

…Es usted mucho más joven que yo, y puedo esperar que para cuando llegue a mi edad se cuente entre mis ‘partidarios’. Como yo no estaré en este mundo para comprobarlo, sólo puedo anticipar ahora esa satisfacción. Ya sabe lo que pienso ahora: “Anticipando orgullosamente tan alto honor, disfruto ahora…” [Esto es una cita del Fausto de Goethe] (1932, pág. 5).

Diferencias entre paráfrasis y cita textual

Se entiende por paráfrasis la reinterpretación de un texto ajeno, expresada con palabras del nuevo autor. Es decir, un investigador lee las ideas de un autor consagrado y luego las explica con sus propias palabras, sin dejar de atribuirle la autoría a quien corresponde, ni querer hacerlas suyas en el proceso. Simplemente “traduce” a su estilo y lenguaje lo dicho por el otro.

De hecho, en ciertos estilos metodológicos suele añadirse el nombre del autor parafraseado entre paréntesis para aclarar que las ideas no son propias.

En cambio, una cita textual se trata de un préstamo del texto original, en el que no se interviene ni se modifica en absoluto el texto referido, pues se respeta la fuente lo más posible. Esto suele implicar la diferenciación entre el texto de la investigación y el texto del libro citado, lo cual puede hacerse mediante el uso de comillas (tipográficas: “ ” o angulares: «», dependiendo del modelo metodológico empleado) o en algunos casos de espaciado y cambio del tamaño de la fuente.

Además, una vez terminada la cita, habrá una aclaratoria entre paréntesis que explica al lector de dónde se extrajo el texto citado. Esta última se conoce como referencia parentética.

Nótese que en ambos casos se respeta la autoría del texto original. El plagio nunca es una opción válida.

Ejemplos de paráfrasis

  1. Como bastante se ha dicho en numerosos libros de física cuántica, las leyes absolutas del universo con que el hombre moderno pretendió explorarlo y comprenderlo, resultan ser mucho más flexibles y relativas (Einstein, 1960) de lo que se suponía.
  2. No se trata sin embargo de que los nuevos ideales nacionales provengan del ala más conservadora de la sociedad, sino de que ésta desempeña en la América Latina de hoy un paradójico rol alternativo frente a los populismos de izquierda (Vargas Llosa, 2006) que la asediaron durante la llamada “década larga”.
  3. Conviene acotar que, no obstante, a veces una cosa es una cosa y nada más (Freud, cit.), por lo que conviene saber abortar a tiempo la interpretación psicoanalítica del arte, antes de caer en el determinismo biográfico.
  4. Las tendencias antropológicas del sudeste asiático, como han señalado numerosos antropólogos ya, contiene los elementos de tránsito cultural minoritario que la hacen atractiva para los visitantes provenientes de una cultura hegemónica (Coites et. al., 1980), pero no así para sus vecinos locales.
  5. Además, Bataille ha sido claro al respecto, distanciando su postura de la fascinación mortuoria típica de los posrománticos, oponiéndole a la fascinación por la violencia el trabajo como ordenamiento y represión (Bataille, 2001).

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Enciclopedia de Ejemplos (2017). "Citas textuales". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/15-ejemplos-de-citas-textuales/