20 Ejemplos de
Coloides

Los coloides son mezclas no homogéneas compuestas por una fase dispersa, que casi siempre es un sólido con partículas muy pequeñas, y una fase dispersante o continua, que por lo general es líquida o gaseosa. Por ejemplo: crema de leche, pintura al látex, gelatina.

Pueden existir, además, coloides en los que ambas fases estén en cualquiera de los tres estados de agregación, excepto que sean ambas fases gaseosas (si ambas fases son gases, no será un coloide sino una disolución).

La palabra coloide fue introducida por el químico escocés Thomas Graham en 1861 y se deriva de la raíz griega kolas (κoλλα), que significa “que se adhiere” o “untuoso”. Esto se relaciona con la propiedad de este tipo de sustancias de no pasar por los filtros habituales.

Cuando un haz de luz atraviesa un coloide, se dispersa y se hace visible. Este suceso es conocido como Efecto Tyndall. La presencia de este efecto óptico permite distinguir un coloide de una disolución o solución. Las partículas de los coloides tienen un diámetro de entre 1 nanómetro y un micrómetro; la de las soluciones son menores de 1 nanómetro y las de las suspensiones son mayores que 1 micrómetro. Los coloides tienen propiedades intermedias entre las disoluciones y las suspensiones.

Tipos de coloides

En caso de que la fase dispersante sea agua, los coloides pueden ser hidrofílicos (atracción de sus partículas con el agua) o hidrofóbicos (repulsión de sus partículas con el agua).

Si la fase dispersante es líquida, los coloides pueden ser liófobos o liófilos. En los liófobos existe poca atracción entre la fase dispersa y la fase dispersante. Por otro lado, en los liófilos existe mucha atracción entre ambas fases.

El estado físico del coloide queda generalmente definido por el estado físico de la fase dispersante, que puede ser líquida, sólida o gaseosa. La fase dispersa también puede corresponder a alguno de estos tres tipos, aunque en los coloides gaseosos esta es siempre un líquido o un sólido.

Los coloides también se pueden clasificar en:

  • Soles. Son coloides en los que la fase dispersante es líquida. Cuando son liófobos pueden coagular al aumentar la temperatura.
  • Aerosoles. La fase dispersante es un gas y la fase dispersa pueden ser partículas muy pequeñas de un líquido o un sólido.
  • Gases. Se forman por la transición de un sol a gel mediante un proceso gradual llamado gelación.
  • Espumas. La fase dispersante puede ser un líquido o un sólido y la fase dispersa es un gas.
  • Emulsiones. La fase dispersante es un líquido y la fase dispersa es un líquido inmiscible con ella. Estos coloides son suspensiones de dos líquidos.

Usos de los coloides

Las sustancias coloidales son importantes en la formulación de numerosos materiales industriales de uso habitual y masivo como pinturas, plásticos,  insecticidas para la agricultura, tintas, cementos, jabones, lubricantes, detergentes, adhesivos y varios productos alimenticios. Los coloides que contiene el suelo contribuyen a su retención hídrica y de nutrientes.

En medicina, se administran coloides o expansores del plasma para expandir el volumen intravascular por períodos más prolongados que lo que se consigue mediante el uso de cristaloides.

Listado de ejemplos de coloides

  1. Plasma
  2. Materia orgánica
  3. Crema de leche
  4. Leche
  5. Pinturas al látex
  6. Goma espuma
  7. Gelatina
  8. Niebla
  9. Humo
  10. Montmorillonita y demás arcillas silicatadas
  11. Cartílago bovino
  12. Derivados de la albúmina
  13. Dextranos
  14. Hidroetilalmidones
  15. Tejido óseo
  16. Smog
  17. Detergentes
  18. Sílica gel
  19. Óxido de titanio
  20. Rubí



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Enciclopedia de Ejemplos (2019). "Coloides". Recuperado de: https://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-coloides/