20 Ejemplos de Células Somáticas

Células somáticas

Las células somáticas son aquellas que constituyen la totalidad de los tejidos y órganos del cuerpo de los organismos pluricelulares, en distinción respecto a las células sexuales o germinales (gametos) y a las células embrionarias (células madre). Todas las células que integran los tejidos, los órganos y las que circulan por la sangre y otros fluidos no reproductivos son, en principio, células somáticas.

Esta distinción consiste no sólo en la especificidad de sus funciones, sino en que las células somáticas son de tipo diploide, es decir, contienen dos series de cromosomas en los que se encuentra el total de la información genética del individuo.

Así, el material genético de todas las células somáticas es necesariamente idéntico. En cambio, las células sexuales o gametos poseen un contenido genético único, debido al carácter azaroso de la recombinación genética durante su creación, que representa nada más que la mitad de la información total del individuo.

De hecho, la técnica de la clonación consiste en aprovechar esta carga genética total presente en cualquier célula del cuerpo de un ser vivo, cosa imposible de realizar con un espermatozoide o un óvulo, ya que éstos dependen el uno del otro para completar la información genética de un nuevo individuo.

Ejemplos de células somáticas

  1. Miocitos. Se llama así a las células que componen los diversos músculos del cuerpo, tanto de las extremidades como del tórax e incluso del corazón. Estas células se caracterizan por tener una gran elasticidad que les permite distenderse y recuperar su forma original, permitiendo así el movimiento y la fuerza.
  2. Células epiteliales. Recubren la cara interna y externa del cuerpo, formando una masa denominada epitelio o epidermis, que comprende ciertos segmentos de la piel y las mucosas. Protege de factores externos el cuerpo y los órganos, a menudo segregando moco u otras sustancias.
  3. Eritrocitos (glóbulos rojos). Desprovistos de núcleo y mitocondrias en los seres humanos, estas células sanguíneas están provistas de hemoglobina (lo cual le atribuye el color rojo a la sangre) para transportar el oxígeno vital a los distintos confines del cuerpo. Muchas otras especies tienen glóbulos rojos con núcleo, como las aves.
  4. Leucocitos (glóbulos blancos). Células protectoras y de defensa del organismo, encargadas de lidiar con los agentes externos que pudieran ser causantes de enfermedad o infecciones. Normalmente operan fagocitando a los cuerpos extraños y permitiendo su expulsión a través de los distintos sistemas de excreción, como la orina, las heces, los mocos, etc.
  5. Neuronas. Las células nerviosas que integran no sólo el cerebro, sino la médula espinal y las distintas terminaciones nerviosas, son las encargadas de la transmisión de los impulsos eléctricos que coordinan la musculatura del cuerpo y otros sistemas vitales. Forman gigantescas redes neurales a partir de la conexión de sus dendritas.
  6. Trombocitos (plaquetas). Fragmentos citoplásmicos, más que células, irregulares y sin núcleo, son comunes a todos los mamíferos y cumplen roles vitales en el crecimiento y en la formación de trombos o coágulos. Su deficiencia puede resultar en hemorragias.
  7. Bastones o bastoncillos. Células presentes en la retina del ojo de los mamíferos y que cumple con roles fotoreceptores, vinculados con la visión en condiciones de baja luminosidad.
  8. Condrocitos. Son un tipo de célula que integra los cartílagos, en donde producen colágenos y proteoglicanos, sustancias que sostienen la matriz cartilaginosa. A pesar de ser vitales para la existencia del cartílago, componen apenas el 5% de su masa.
  9. Osteocitos. Las células que forman los huesos junto a los osteoclastos, devienen de los osteoblastos y permiten el crecimiento óseo. Incapaces de dividirse, cumplen un rol vital en la segregación y reabsorción de la matriz ósea que las circunda.
  10. Hepatocitos. Éstas son las células del hígado, filtro de la sangre y del organismo. Forman la parénquima (tejido funcional) de este órgano vital, segregando la bilis necesaria para los procesos digestivos y permitiendo los distintos ciclos metabólicos del organismo.
  11. Plasmocitos. Se trata de células inmunitarias, como los glóbulos blancos, de los que se distinguen por su gran tamaño y porque se encargan de la secreción de los anticuerpos (inmunoglobulinas): sustancias de orden proteínico necesarias para identificar a las bacterias, virus y cuerpos extraños presentes en el cuerpo.
  12. Adipocitos. Las células que forman el tejido adiposo (grasa), son capaces de almacenar grandes cantidades de triglicéridos en su interior, convirtiéndose prácticamente en una gota de grasa. A dichas reservas de lípidos se recurre cuando los niveles de glucosa en la sangre disminuyen y hace falta acudir a los reservorios de energía para continuar con las funciones del organismo. Claro que, acumuladas en exceso, dichas grasas pueden representar un problema por sí mismas.
  13. Fibroblastos. Células del tejido conjuntivo, que estructura el interior del organismo y provee sostén a los diversos órganos. De su ubicación y actividad, vital en la reparación de tejidos, depende su forma heterogénea y sus características; pero en líneas generales son células de renovación de las fibras conjuntivas.
  14. Megacariocitos. Estas células de gran tamaño, varios núcleos y ramificaciones, integran los tejidos hematopoyéticos (productores de células sanguíneas) de la médula ósea y otros órganos. Están encargadas de producir plaquetas o trombocitos a partir de fragmentos de su propio citoplasma.
  15. Macrófagos. Células defensivas semejantes a los linfocitos, pero generados a partir de los monocitos que produce la médula ósea. Forman parte de la primera barrera defensiva de los tejidos, engullendo cualquier cuerpo extraño (patógeno o de desecho) para permitir su neutralización y procesamiento. Son vitales en los procesos de inflamación y reparación de tejidos, ingiriendo células muertas o dañadas.
  16. Melanocito. Presentes en la piel, estas células son las encargadas de la producción de melanina, compuesto que da color a la piel y que la defiende contra los rayos solares. De la actividad de estas células depende la intensidad del pigmento de la piel, por lo que sus funciones varían de acuerdo a la raza.
  17. Neumocitos. Células especializadas halladas en los alvéolos pulmonares, vitales en la producción del surfactante pulmonar: sustancia que reduce la tensión alveolar en los pulmones durante la expulsión del aire y que además cumple roles inmunológicos.
  18. Células de Sertoli. Ubicadas en los tubos seminíferos de los testículos, brindan soporte y apoyo metabólico a las células encargadas de la producción de los espermatozoides. Segregan una buena cantidad de hormonas y sustancias vinculadas con la preparación de los gametos y controlan la función de las células de Leydig.
  19. Células de Leydig. Estas células se localizan también en los testículos, en donde producen la hormona sexual más importante del cuerpo masculino: la testosterona, necesaria para la activación de la madurez sexual en los individuos jóvenes.
  20. Células gliales. Células del tejido nervioso que proveen de soporte y auxilio a las neuronas. Su rol es el de controlar el estado iónico y bioquímico del ambiente microcelular, defendiendo el correcto proceso de transmisión eléctrica neural.

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Enciclopedia de Ejemplos (2017). "20 Ejemplos de Células Somáticas". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-celulas-somaticas/