20 Ejemplos de
Anáfora

Anáfora

La anáfora es tanto una figura retórica como un recurso gramatical.

Como figura literaria, se asocia a la repetición de palabras, recurso destinado a aumentar la potencia expresiva de un mensaje. Se trata, como en todos los casos de figuras retóricas, de un elemento estético, cuya intención primera es la de generar una sensación de ritmo y sonoridad en el lector.

En situaciones comunicativas sucede que la insistencia en el marco de la comunicación se realiza muchas veces por medio de la repetición de términos como vocativos o verbos conjugados.

Es importante destacar que a una repetición de palabras se la considera anáfora solo si esta aparece al comienzo del enunciado, sea una oración en prosa o un verso de poesía.

Curiosamente, entonces, la anáfora da cuenta de una figura retórica ligada a la repetición, y, a la vez, de un recurso gramatical tendiente a evitarla.

La anáfora como recurso gramatical

Como recurso gramatical, los términos anafóricos son aquellos elementos deícticos cuya referencia real depende del contexto. Estos tienen por función evitar la permanente repetición de palabras.

Tanto en la comunicación oral como en la escrita se suele hacer referencia a elementos que ya han sido nombrados antes, y sería muy agobiante para quien habla tener que repetirlos una y otra vez, y para quien escucha, escucharlos.

Los elementos anafóricos remiten siempre a un antecedente, típicamente pueden desempeñar este papel los pronombres, los adverbios y otras clases de palabras.

Por ejemplo: Cuando lo veas a tu hermano dile que quiero hablarle. (el pronombre “le” alude a “tu hermano” y se usa para evitar la repetición.

La anáfora como figura retórica

El fenómeno de la anáfora es uno de los varios procedimientos lingüísticos que confieren cohesión a los textos.

Hay una tendencia a emplear la conjunción copulativa ‘y’ para crear un clima de ‘persistencia’ en versos de poesía. Si se indica ‘corrió y corrió’, se entiende que alguien corrió por un tiempo prolongado, lo que tal vez le provocó cansancio y angustia.

Muchas canciones y poesías cuentan con anáforas que se vuelven muy populares. Por ejemplo: Hoy corté una flor y llovía y llovía.

Oras figuras retóricas:

Ejemplos de anáfora

  1. Salta y salta por todo el jardín. (retórica)
  2. Tenés que hablar con Martín si querés ayudarlo. (gramatical)
  3. Se olvidó su parlamento. Lo notamos enseguida. (gramatical)
  4. Quisiera que me recuerden sin llorar, ni lamentarme, quisiera que me recuerden por haber hecho caminos. (retórica)
  5. Lucharemos por lo que fuimos. Lucharemos por lo que seremos. (retórica)
  6. Cuando la vida te sonría y cuando la vida te esquive. (retórica)
  7. Y ahora, ¿cómo la encontraremos? (gramatical)
  8. Llora, llora, que los hombres pueden hacerlo. (retórica)
  9. El sonido del alma, el sonido del mar. (retórica)
  10. Caminante no hay camino, se hace el camino al andar. (retórica)
  11. Aquel fue el día más importante de los últimos años. (gramatical)
  12. El bowling es mi hobbie, es lo que me permite relajarme. (gramatical)
  13. Salí por la avenida. Salí yo, y salieron mis sueños. (retórica)
  14. Debes viajar allí, sin duda es imperdible. (gramatical)
  15. Pensando, siempre pensando en ella. (retórica)
  16. Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. (retórica)
  17. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta. (retórica)
  18. Aquí todo se sabe, aquí nada es secreto. (retórica)
  19. ¿De verdad pasó por delante de ti sin saludarte? (gramatical)
  20. Grítale que no escucha. (gramatical)


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Enciclopedia de Ejemplos (2019). "Anáfora". Recuperado de: https://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-anafora/