30 Ejemplos de
Anáfora

Anáfora

La anáfora es un elemento del discurso que se utiliza para referirse a algo que ya se dijo. Por ejemplo: La directora dijo que la llames. En este caso, el pronombre “la” está haciendo referencia a una persona que ya ha sido mencionada (la directora).

La anáfora es uno de los procedimientos más utilizados de cohesión textual, es decir, las formas que elegimos para que un discurso pueda percibirse como una unidad y se eviten las reiteraciones.

Un procedimiento similar a la anáfora pero con el sentido contrario es la catáfora, que es la utilización de un término en reemplazo de otro que todavía no se mencionó. Por ejemplo: Escúchalo a tu padre.

Las anáforas y las catáforas pueden ser pronombres, adverbios o conjuntos de palabras, y se utilizan tanto en el lenguaje escrito como en el oral. En ambos casos, pueden funcionar como figuras retóricas o como recursos gramaticales de cohesión.

La anáfora como recurso gramatical

Como recurso gramatical, los términos anafóricos son aquellos elementos que tienen la función de evitar la permanente repetición de palabras en un discurso.

Tanto en la comunicación oral como en la escrita se suele hacer referencia a elementos que ya han sido nombrados antes, y sería muy agobiante para quien habla tener que repetirlos una y otra vez, lo mismo para quien escucha o lee. Por ejemplo: Cuando veas a tu hermano, dile que quiero hablarle. El pronombre “le” alude a “tu hermano” y se usa para evitar la repetición. La misma oración sin la utilización de las anáforas sería redundante: *Cuando veas a tu hermano di a tu hermano que quiero hablar con tu hermano.

La anáfora como figura retórica

Como figura retórica, la anáfora se asocia con la repetición de palabras al principio de un enunciado o un verso. Se trata de un recurso destinado a aumentar la potencia expresiva de un mensaje y es un elemento estético que busca generar una sensación de ritmo y sonoridad. Por ejemplo: Iré a donde tú me lleves, / iré cuando tú lo dispongas, / iré todas las veces que sea necesario.

La anáfora como recurso literario se clasifica dentro de las figuras retóricas de repetición, es decir, aquellas que reiteran algún elemento del texto escrito. Otros ejemplos son el polisíndeton, el paralelismo, el retruécano, el quiasmo, la paronomasia o la diáfora.

Ejemplos de anáfora retórica

En los siguientes ejemplos, se marca en negrita la anáfora y subrayado el término al que se hace referencia.

  1. Quisiera que me recuerden sin llorar, ni lamentarme, quisiera que me recuerden por haber hecho caminos.
  2. Lucharemos por lo que fuimos. Lucharemos por lo que seremos.
  3. Cuando la vida te sonría y cuando la vida te esquive.
  4. Salta y salta por todo el jardín.
  5. Llora, llora, que los hombres pueden hacerlo.
  6. El sonido del alma, el sonido del mar.
  7. Hay quien precisa una canción de amor; hay quien precisa un canto de amistad; hay quien precisa remontarse al sol para cantar la mayor libertad.
  8. Salí por la avenida. Salí yo, y salieron mis sueños.
  9. Pensando, siempre. Pensando en ella.
  10. Verde que te quiero verde. Verde Verdes ramas.
  11. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta.
  12. Aquí todo se sabe, aquí nada es secreto.
  13. Hay besos silenciosos, besos nobles, hay besos enigmáticos, sinceros, hay besos que se dan solo las almas, hay besos por prohibidos, verdaderos.
  14. Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo.
  15. Podrá nublarse el sol eternamente; podrá secarse en un instante el mar; podrá romperse el eje de la tierra.

Ejemplos de anáfora gramatical

  1. Tenés que hablar con Martín si querés ayudarlo.
  2. Juan olvidó su parlamento. Lo notamos enseguida.
  3. Perdí mi cartera. Y ahora, ¿Cómo la encontraremos?
  4. El bowling es mi hobbie, es lo que me permite relajarme.
  5. Estoy en lo de mi hermana y dormiré aquí.
  6. No tengo más secretos, ya te los conté todos.
  7. ¡Ahí está Javier! Grítale porque no escucha.
  8. El protagonista muere, tal como me lo habían adelantado.
  9. ¿Te gusta mi camisa? Me la regaló Matías.
  10. Cerraron el local, tuvieron que hacerlo luego de la crisis.
  11. Juan ama a Mercedes, pero ella no lo
  12. Los niños te extrañan, ellos no pueden estar tanto tiempo sin ti.
  13. El jefe es el responsable de lo que sucede aquí, él más que nadie.
  14. Fuimos al supermercado porque allí venden lo que necesitamos.
  15. Mi padre y yo iremos a ayudarte, nosotros estamos contigo.

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Enciclopedia de Ejemplos (2019). "Anáfora". Recuperado de: https://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-anafora/