20 Ejemplos de Neurosis y Psicosis

Neurosis y Psicosis

Tanto neurosis como psicosis son términos de uso en la psiquiatría, psicología y psicoanálisis, es decir, en las distintas disciplinas que estudian la mente humana, para referir ciertos estados mentales considerados como patológicos o enfermedades. Sin embargo, cada uno tiene su aplicación e historia muy particulares.

Por neurosis se entiende en las áreas antes mencionadas un conjunto de trastornos mentales caracterizados por ser inadaptativos y por la ansiedad. El término se acuñó a fines del siglo XVIII, pero cobró un sentido semejante al actual a principios del XX, gracias a los trabajos en el área de Sigmund Freud y Pierre Janet, entre otros. Hoy en día se ha desechado como descriptor clínico en favor de un conjunto de cuadros clínicos, llamados trastornos.

En cambio, por psicosis estas disciplinas entienden un estado mental de pérdida de contacto, o escisión en el mismo, con la realidad circundante. Esto puede significar alucinaciones, delirios, cambios de personalidad o períodos de pensamiento fragmentario. Como una gran variedad de padecimientos psicológicos, neuronales e incluso biológicos puede desencadenar un brote psicótico, a menudo se le compara con la fiebre, en tanto indicador inespecífico de que algo va mal. Estos arrebatos pueden ser temporales e irrepetibles en la vida del paciente, o crónicos.

Ejemplos de neurosis

  1. Trastornos depresivos. Son episodios depresivos, tanto leves, moderados o graves, en presencia o no de síntomas somáticos, crónicos o recurrentes, como la distimia y ciclotimia.
  2. Trastornos de ansiedad. Condiciones en que el pensamiento es indetenible y acarrea consigo sensaciones de angustia que retroalimentan el ciclo. Tales son las fobias, trastornos obsesivos compulsivos, estrés postraumático o trastorno de ansiedad generalizada.
  3. Trastornos disociativos. Aquellos en los que se interrumpe la continuidad de la conciencia, como son fugas y amnesias psicógenas, trastorno de despersonalización, posesión y trance.
  4. Trastornos somatoformes. Aquellos vinculados con la percepción alterada del cuerpo o de la salud corporal: la hipocondría, la dismorfofobia, dolor somatoforme, la somatización.
  5. Trastornos del sueño. Insomnio, hipersomnia, terrores nocturnos, sonambulismo, entre otros.
  6. Trastornos sexuales. Tradicionalmente se considera a estos trastornos, vinculados con la actividad sexual, en el marco de dos categorías: disfunciones (aversión sexual, anorgasmia, impotencia, vaginismo, etc.) y parafilias (exhibicionismo, pederastia, masoquismo, sadismo, voyeurismo, etc.). Esta última categoría está bajo constante debate.
  7. Trastornos del control de impulsos. Aquellos en que el sujeto carece de freno a ciertas conductas, como la cleptomanía, ludopatía, piromanía, tricotilomanía.
  8. Trastornos facticios. Cuyos síntomas, físicos o psicológicos, son auto infligidos por el paciente, para recibir la atención del personal médico.
  9. Trastornos adaptativos. Característicos de una respuesta emocional a una condición estresante a lo largo de sus tres primeros meses de aparición, y en la cual el malestar padecido supera enormemente las motivaciones que lo disparan.
  10. Trastornos anímicos. Aquellos vinculados con el descontrol aparente de las emociones y las afectividades, como la bipolaridad, ciertos trastornos depresivos o la manía.

Ejemplos de psicosis

  1. Esquizofrenia. Se llama así al padecimiento crónico de un conjunto de trastornos mentales graves, que impiden el normal funcionamiento de la psique alterando su percepción de la realidad, su conciencia de lo real y propiciando una desorganización neuropsicológica profunda. Es una enfermedad degenerativa.
  2. Trastorno esquizofreniforme. Reconocible por presentar muchos de los síntomas de la esquizofrenia, pero también por durar entre 1 y 6 meses. La recuperación total, a diferencia de la esquizofrenia, es posible.
  3. Trastorno esquizoafectivo. Caracterizado por presencia crónica y frecuente de episodios de manía, depresión o bipolaridad, acompañada de alucinaciones auditivas, delirios paranoides y una importante disfunción social y ocupacional. Entraña una alta tasa de suicidios.
  4. Trastorno delirante. Conocido como psicosis paranoica, se reconoce por la aparición de ideas delirantes no extrañas, a menudo conllevando alucinaciones auditivas, olfativas o táctiles vinculadas con las ideas paranoicas. No suele estar acompañado de síntomas de esquizofrenia ni alucinaciones muy notorias, pero sí entorpece las funciones sociales a través de percepciones distorsionadas de los demás y de sí mismo.
  5. Trastorno psicótico compartido. Aqueja a dos o más individuos con una creencia paranoica o delirante, en una suerte de contagio. Es un síndrome sumamente raro.
  6. Trastorno psicótico breve. Se le considera un brote pasajero de psicosis, motivado a condiciones inciertas, como cambios bruscos en el entorno (migrantes, víctimas de secuestro) o enfermedades mentales preexistentes. Es más común en jóvenes y aparece muy poco frecuentemente.
  7. Síndrome catatónico o catatonia. Considerada un subtipo de la esquizofrenia, se caracteriza por interrumpir las funciones motrices, sumiendo al paciente en un estado más o menos severo de letargo.
  8. Trastorno esquizoide de la personalidad. Aqueja a menos del 1% de la población mundial, con aislamiento social severo y restricción de la expresión emocional, es decir, extrema frialdad y desinterés por los demás.
  9. Trastorno psicótico inducido por sustancias. Tales como drogas alucinógenas, fármacos intensos o intoxicaciones severas.
  10. Trastorno psicótico debido a enfermedad médica. Típico de pacientes con tumoraciones cerebrales, infecciones del SNC u otras enfermedades que induzcan síntomas semejantes a la psicosis.

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Enciclopedia de Ejemplos (2017). "20 Ejemplos de Neurosis y Psicosis". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-neurosis-y-psicosis/