Ejemplos de “yo lírico” y “yo poético”

Yo lírico y Yo poético

Son dos métodos que utiliza un autor para dar a conocer puntos de vista, opiniones, sentimientos, etc; pero que son diferentes uno respecto del otro.

Mientras que el primero (el “yo lírico”) no necesariamente coincide con el autor, el “yo poético” sí concuerda con el autor.

El yo lírico se utiliza en poética y se diferencia del poeta. Por tanto expresa sentimientos y emociones mediante el lenguaje pero mantiene la distancia o individualidad respecto del autor. En este caso el autor utiliza recursos de la naturaleza para expresar los sentimientos del yo interior del autor y exteriorizarlos.

El yo poético(o hablante poético) se escribe en primera persona. Así genera la sensación de que es el mismo poeta el que le está hablando a los lectores.

La diferencia radical entre uno y otro es que mediante el yo poético el autor expresa sus propios sentimientos, ideas, deseos, razones, angustias, etc. Asimismo este yo poético puede dialogar, seducir y proponer situaciones o comentarios a los lectores. También el “yo poético” puede ser un animal, un vegetal o un personaje mitológico.

Ejemplos de “yo lírico”

Del Diván de Abulcasím el Hadramí

El poeta declara su nombradía
El círculo del cielo mide mi gloria,
las bibliotecas del Oriente se disputan mis versos,
los emires me buscan para llenarme de oro la boca,
los ángeles ya saben de memoria mi último zéjel.
Mis instrumentos de trabajo son la humillación y la angustia;
ojalá yo hubiera nacido muerto.

De: Jorge Luis Borges, El hacedor (1960)

La Soledad Lírica
Solo como antes, solo,
solo contigo, verso,
compañero,
mirando las cosas que nos miran,
y soñando sueños;
eligiendo el lugar más soledoso,
y más envejecido de silencio,
sombra de molle, rinconcito agreste
en la maraña de los duros cerros.
Y solo, con los brazos libres,
con mis pasos lentos,
desdeñando la charla de las gentes,
y midiendo con el sol el tiempo.
¡Oh! esta soledad que es carne mía,
que me hace bueno y nuevo,
deliciosa de gustar la vida
con la boca viva de los sueños;
que me hace eje diamantino y puro del universo,
lengua olorosa de las cosas mudas,
y alocado centro
¡Oh! esta soledad en compañía del Verso,
que es corazón del corazón fragante,
musical espejo,
y mirada de Dios en las pupilas
de mis ojos nuevos.
Con Él andamos en soledad amable
y en holganza rural de sentimientos;
lejos del mundo, lejos de todo, lejos
descifrando minúsculos secretos.

De: Esteban Agüero.

Poema 1
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

De: Pablo Neruda
Un día estás, al otro no
El humo cuelga en la estancia
como un chiste malo.
de familias rotas
desde los altavoces:
«La verdad es que sólo están contentos
cuando sienten dolor.
Por eso se casaron…»
¿Y yo? Yo no digo nada.
Apago el cigarro.
Otro día va a morir.

De: Roger Wolfe, Arde Babilonia (1994)

Ejemplos de “yo poético” (hablante poético)

Yo tuve con la poesía un amor a primera vista,
a primera lectura, a letras enredadas en las pestañas,
a intercambio de dulces bellaquerías
detrás de la puerta. La poesía, ay la poesía
y su humilde perfección sin fe de erratas.
Las palabras me sirvieron de trampolín
para ir al poema, al cuento, a la filosofía
y a la confesión amorosa.
En ellas encontré el rompecabezas del infinito,
los aullidos para pescar estrellas,
las ostias para comerme el mundo
y a veces el pedazo de pan
que desmiente en un punto cualquiera del caos
las pretensiones totalitarias del infierno.

De: Enrique González Rojo

Las Nubes
Inútilmente interrogas.
Tus ojos miran al cielo.
Buscas detrás de las nubes,
huellas que se llevó el viento.
Buscas las manos calientes,
los rostros de los que fueron,
el círculo donde yerran
tocando sus instrumentos.

¿Qué haces mirando a las nubes,
De: José Hierro

Anuncio por palabras
Necesito chica que sepa planchar
mis labios con los suyos y tender
su ropa eternamente junto a la
mía y quitar las manchas de mi
corazón con su mirada yo pondré
la mesa y la caricia en su ramo
de lunas y trataré de andar muy
despacio
cuando
ella
no
tenga
prisa

De: Pedro Casariego

“Reíamos durante horas
Soñábamos, nos amábamos
Todo cambió de pronto
cuando nos cansamos”