Ejemplos de Translúcidos, Opacos y Transparentes

Cuerpos translúcidos, opacos y transparentes

Entre las muchas clasificaciones que pueden hacerse acerca de los cuerpos, una de las más habituales es la que los diferencia conforme al nivel de luz que dejan pasar más allá de su propia posición.

¿Cómo se explica esto?

Los electrones son partículas que están alrededor del núcleo de los átomos, y tienen distintos niveles de energía; los electrones pueden estar excitados por los fotones que son las partículas más pequeñas de luz, asimilables con ‘paquetes de energía’. De esta forma, cuando los fotones alcanzan un objeto, penetran en su material y excitan a los electrones, intentando pasarle energía de modo tal de que pasen (o ‘salten’ como se suele decir) de nivel electrónico.

La diferencia, precisamente, radica en el momento en que los fotones intentan pasar la energía: en el caso de los objetos opacos lo consiguen, y por lo tanto los fotones se consumen. La transferencia de energía es lo que explica que los objetos no dejen pasar la luz, pero se calienten cuanto más intensa sea esta: en este mismo sentido, los objetos oscuros son más propensos a absorber los fotones que los claros. Por el contrario, cuando se trata de objetos transparentes el salto que tiene que dar para ser absorbidos no es posible, y los fotones atraviesan el objeto en búsqueda de nuevos electrones para excitar.

El comportamiento de los objetos con respecto a los fotones no es binomial, y a veces se pueden producir fenómenos como la reflexión de la luz (el cambio de dirección ocurrido en la superficie de separación), la refracción (el cambio en la onda al pasar de un medio material a otro) o bien el rebote en la superficie de los objetos.

Por otra parte, la condición de transparente y opaco no es objetiva sino que depende en la mayoría de los casos de la luz que reciben: un buen ejemplo de esto es el aluminio, que es opaco al rango de frecuencias de la luz que se supone habitualmente, pero es completamente transparente en una frecuencia del tipo de los rayos ultravioletas.

Así las cosas, se sintetiza la definición de los tres tipos de cuerpos según la intensidad de la luz que dejan pasar, y se da una lista de ejemplos de cada uno de ellos:

Ejemplos de transparentes

Los cuerpos transparentes son aquellos que dejan pasar casi toda la luz que incide en él. La intensidad de la luz incidente es muy parecida a la transmitida, y eso explica que habitualmente no sean tan propensos a calentarse.

  • Agua en estado líquido.
  • Vidrio
  • Cristal de puerta
  • Plástico liso
  • Cristal de corcho

Ejemplos de translúcidos

Los cuerpos translúcidos son aquellos que dejan pasar un poco de luz, pero no la suficiente como para ver en forma clara lo que hay detrás de él. Serían un nivel intermedio entre los transparentes y los opacos.

  • Vitrales
  • Vidrio esmerilado
  • Papel ‘cebolla’
  • Diamantes
  • Aceite
  • Bebidas como el whisky
  • Hielo
  • Algunos tejidos

Ejemplos de opacos

Los objetos opacos, por último, son los que no dejan pasar la luz, absorbiendo el total de la que reciben no reflejando ni siquiera brillo. La mayoría de los objetos con los que las personas están en contacto, especialmente los construidos por el hombre, son de este tipo pues los materiales con los que se fabrican también lo son.

  • Plástico
  • Madera
  • Hierro
  • Metal
  • Cartulina
  • Mantel
  • Cemento

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Enciclopedia de Ejemplos (2017). "Ejemplos de Translúcidos, Opacos y Transparentes". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/ejemplos-de-translucidos-opacos-y-transparentes/