Ejemplos de
Monólogo

Monólogo

Un monólogo es un discurso elaborado por un solo individuo, en el que “habla consigo mismo” o reflexiona aparte, si bien tiene como destinatario la audiencia o la lectoría. Es un recurso muy empleado en el teatro (monólogo dramático o soliloquio) y en las otras formas literarias como la narrativa o la poesía, aunque también en guiones y formas cómicas de espectáculo (como el Stand Up Comedy).

Existen, de hecho, piezas dramáticas enteramente diseñadas para un único actor frente al público, denominadas a su vez monólogos. Al ser una herramienta introspectiva, el monólogo permite una vinculación mucho más intensa con la interioridad y la psicología del personaje representado, ya que equivale a presenciar el contenido de su mente.

Tipos de monólogo

Existen varias formas de aparición del monólogo, de acuerdo a la obra de la que forma parte y de las intenciones expresivas a que obedezca, a saber:

  • Monólogo dramático. También conocido como soliloquio, se trata de una puesta teatral de las reflexiones personales y los pensamientos de un personaje determinado, ya sea como una obra unipersonal o como un recurso expresivo dentro de una obra teatral mayor.
  • Monólogo cómico. Característico de comedias en vivo como la Stand up Comedy, se trata de una rutina teatral cómica interpretada por una sola persona, sin acompañamiento, vestuario ni escenografía de ningún tipo. Se ha hecho muy común en locales nocturnos y bares, a los que el público acude a escuchar al humorista en cuestión.
  • Monólogo interior. Esta forma de monólogo es una técnica empleada en literatura, sobre todo en narrativa, para reflejar mediante largas oraciones el estado emocional de los pensamientos del personaje, reflejando su oralidad, sus obsesiones, etc. Usualmente se lo lleva a cabo mediante un estilo indirecto libre, en el que los pensamientos del personaje aparecen como “dichos” por el narrador. Los de James Joyce en su obra Ulises resultan un ejemplo conocido de ello, ya que incluso se atreve a violentar la forma usual de escribir oraciones para reflejar lo caótico del pensamiento del personaje.

Ejemplos de monólogos

  1. Soliloquio de Hamlet en Hamlet, obra de William Shakespeare:

HAMLET.-  Ser o no ser, esa es la cuestión. ¿Qué es más noble para el alma sufrir los golpes y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades y oponiéndose a ella, encontrar el fin? Morir, dormir… nada más; y con un sueño poder decir que acabamos con el sufrimiento del corazón y los mil choques que por naturaleza son herencia de la carne… Es un final piadosamente deseable. Morir, dormir, dormir… quizá soñar. Ahí está la dificultad. Ya que en ese sueño de muerte, los sueños que pueden venir cuando nos hayamos despojado de la confusión de esta vida mortal, nos hace frenar el impulso. Ahí está el respeto que hace de tan larga vida una calamidad. Pues quien soportaría los latigazos y los insultos del tiempo, la injusticia del opresor, el desprecio del orgulloso, el dolor penetrante de un amor despreciado, la tardanza de la ley, la insolencia del poder, y los insultos que el mérito paciente recibe del indigno cuando él mismo podría desquitarse de ellos con un puñal. Quejarse y sudar bajo una vida cansada, por el temor a algo después de la muerte – El país sin descubrir de cuya frontera ningún viajero vuelve- aturde la voluntad y nos hace soportar los males que sentimos en vez de volar a otros que desconocemos. La conciencia nos hace cobardes a todos. Y así el nativo color de la resolución enferma por el hechizo pálido del pensamiento y empresas de gran importancia y peso con lo que a esto se refiere, sus corrientes se desbordan y pierden el nombre de acción.

  1. Monólogo interior de Molly Bloom en Ulises de James Joyce (fragmento):

(…) no hay educación ni modales ni nada de nada en su naturaleza dándome un cachete por atrás de esa manera en el culo porque no lo llamé Hugh el ignaro que no distingue la poesía de una berza eso es lo que consigues por no ponerlos en su sitio quitándose los zapatos y los pantalones ahí mismo en la silla delante de mí con toda la caradura sin ni siquiera pedir permiso campándole eso de una manera tan vulgar en esa medio camisa que llevan para que se les admire como a un cura o a un carnicero o esos viejos hipócritas en los tiempos de julio César desde luego que tiene bastante razón en su forma de tomarse el tiempo a chufla ten por seguro que lo mismo daría estar en la cama con qué con un león Dios estoy segura de que un León tendría algo mejor que decir O bueno supongo que es porque estaban tan rellenitas y apetitosas con mis enaguas cortas que no se podía aguantar a mí misma a veces me excitan no está mal para los hombres todo el montón de placer que sacan del cuerpo de una mujer somos tan redondas y blancas para ellos siempre ojalá fuera yo uno de ellos para variar por el gusto de intentarlo con eso que ellos tienen empinándose encima de una tan dura y a la vez tan suave cuando la tocas tío John la tiene larga oí que decían aquellos niños de la esquina cuando pasaba por la esquina de Marrowbone lane tía Mary tiene una pelambrera porque estaba oscuro y sabían que pasaba una chica no consiguieron que me sonrojara por qué iba a hacerlo es algo bien natural y él mete su cosa larga en la pelambrera de Mary etcétera y resulta ser que lo que mete es el mango en el escobón los hombres de nuevo no cabía esperar otra cosa pueden picotear y elegir lo que les venga en gana una mujer casada o una viuda fresca o una chica según sus gustos como aquellas casas por detrás de Insh street (…).


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Enciclopedia de Ejemplos (2017). "Monólogo". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/ejemplos-de-monologo/