30 Ejemplos de cada Función del Lenguaje

Funciones del lenguaje

Las teorías más conocidas sobre las funciones del lenguaje, es decir, los objetivos con que se emplea dicha herramienta comunicativa, son dos: la del alemán Karl Bühler y, quizás la más conocida y difundida, la de Roman Jackobson, desarrollada sin embargo a partir de las teorías del primero.

De acuerdo con este lingüista ruso, existen seis ejes (o intenciones) comunicativos intrínsecos al lenguaje, a saber:

  • Función referencial o informativa. Alude a todo el universo exterior al acto comunicativo mismo, ya que se centra en el mensaje a transmitir: emplea el lenguaje en su aspecto denotativo, es decir, como un vehículo de transporte de ideas y conceptos preconcebidos que desean transmitirse.
  • Función emotiva o expresiva. Presta atención al emisor más que a nada, pues se centra en comunicar su estado interior (emocional, subjetivo, etc.), por encima de los contenidos “objetivos” que se empleen para ello. En ese sentido, echa mano a la metáfora, al sentido figurado, a lo sobreentendido y lo hiperbólico.
  • Función apelativa o conativa. Identificada con el receptor, pues se pretende transmitirle una instrucción, un comando, algo que espera por una respuesta fáctica o verbal de vuelta. La representan muy bien los imperativos y las preguntas.
  • Función metalingüística. Centra su foco en el código de la lengua, es decir, en la codificación misma del mensaje transmitido. Es, en pocas palabras, la capacidad del lenguaje de explicarse a sí mismo, de definir los bloques mismos con que opera.
  • Función poética o estética. Como su nombre lo indica, se presta a la elaboración estética: el uso del lenguaje con fines contemplativos, reflexivos, como una vía de alumbramiento existencial o de juego con el lenguaje mismo, como ocurre en la poesía o en los textos literarios.
  • Función fática o relacional. Hace énfasis en el canal de comunicación, para saber si está libre para empezar a transmitirse un mensaje. No tiene un sentido per se más allá de eso, es equivalente a una señal de que la comunicación es fluida y no hay interrupciones en la misma.

Ejemplos de función referencial

  • Al transmitir conocimiento comprobable: “2 + 2 es igual a 4”.
  • Al rememorar eventos objetivos, como fechas: “Llegué a la Argentina en Agosto de 2014”.
  • Cuando informamos de un evento mientras ocurre, o recién ocurrido: “Señora, se le cayó su bufanda”.
  • Al constatar el estado de alguna cosa, como al abrir el refrigerador: “Se nos acabaron las papas”.
  • Cuando anunciamos alguna serie de eventos propios o ajenos por venir: “Te iré a buscar a la estación de trenes mañana”.

Ver más: Ejemplos de función referencial

Función expresiva o emotiva

  • Un amigo triste nos dice que se siente “como la mierda”, y entendemos su estado interior sin tomar literal la expresión.
  • Una expresión adolorida cuando nos caemos, cuyo único fin es transmitirle a los demás que nos duele la caída.
  • Al despertar, un “¡Buenos días!” puede ser dicho con entonación alegre, significando que nos parecen efectivamente buenos días. Dicho con una entonación lúgubre, en cambio, se convierte en una ironía pues apunta a todo lo contrario.
  • “¡Dichosos los ojos!” podemos decirle a un amigo que hace mucho no veíamos, para hacerle saber que estamos contentos de verlo.
  • “¿Por qué a mí?” le pregunta a la vida alguien que atraviesa un momento atroz, pero no se trata de que realmente espere una respuesta: sólo quiere expresar su pesar por lo que le ocurre.

Ver más: Ejemplos de función emotiva

Ejemplos de función apelativa

  • Cuando pedimos la hora a un desconocido: “¿Me dice la hora, por favor?”.
  • Cuando deseamos pasar y alguien está en el camino: “Permiso” o “¿Me da un permiso?”.
  • Una orden directa de un padre a un niño: “¡Cómete toda la comida!”.
  • A un mesero en un restaurante: “¡La cuenta, por favor!”.
  • Un asaltante a su víctima: “¡Dame todo lo que tienes o disparo!”.

Ver más: Ejemplos de función apelativa

Ejemplos de función metalingüística

  • Cuando alguien no habla de un “ellos” y no sabemos a quiénes se refiere, se lo consultamos para entender el uso del pronombre: “¿A quiénes te refieres?”.
  • Si desconocemos el significado de una palabra, podemos pedir ayuda al interlocutor para referir el objeto en cuestión: “¿Cómo se llama el aparato ése que trajiste el otro día?”
  • Por otro lado, si alguien emplea una palabra que desconocemos, podemos preguntar qué significa: “¿Qué es eso de puerperio, María?
  • Cuando estamos en un país extranjero, a menudo nos vemos obligados a explicar algún giro local de la lengua, para que nos entiendan: “En Perú decimos Te va a llover como una forma de amenaza juguetona”.
  • Usando el lenguaje podemos explicarlo a alguien que lo desconozca, como si diéramos clases de gramática, por ejemplo: “Yo, tú, él… esos son pronombres, no artículos”.

Ver más: Ejemplos de función metalingüística

Ejemplos de función poética

  • Los trabalenguas: “erre con erre cigarro / erre con erre barril…”, cuya única función discursiva es el puro gusto de decirlos, ya que suelen ser complicados de pronunciar.
  • A menudo empleamos giros lexicalizados o provenientes de la copla popular para expresar más con menos, ya que posee un significado en la lengua y la cultura: “Quien se va de Sevilla, pierde su silla”. El significado referencial de la expresión se ha perdido en el tiempo.
  • Cuando recitamos un verso ante una situación específica, sólo por el placer de escuchar su belleza. Por ejemplo, ante el mar: “Necesito el mar porque me enseña: / no sé si aprendo música o conciencia: / no sé si es ola sola o ser profundo / o sólo ronca voz o deslumbrante / suposición de peces y navíos” (versos de Pablo Neruda).
  • Cuando usamos un tropo estilístico para dar un énfasis o potencia a lo que deseamos expresar: “Contigo se me fue la primavera”.
  • Cuando escribimos o leemos una obra literaria (novela, cuento, obra teatral) de la que no esperamos obtener sino el deleite de su hechura.

Ver más: Ejemplos de función poética

Ejemplos de función fática

  • Al descolgar un teléfono que está sonando, decimos: “¿Aló?” o “¿Sí?”.
  • Cuando nos dicen algo que no hemos entendido: “¿Ah?” o “¿Eh?”.
  • Al comunicarnos por un radio de onda corta, debemos marcar el fin de cada intervención con un “cambio” y el final de la conversación con un “cambio y fuera”.
  • Durante una conversación, mientras escuchamos, solemos acotar con pequeños sonidos para que el emisor sepa que prestamos atención: “ok”, “mmjm”, “ajá”, etc.
  • En ciertas situaciones, como al hablar por un intercomunicador, es usual atender con un “¿hola?” o “¿diga?” enteramente fáticos.

Ver más: Ejemplos de función fática

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Enciclopedia de Ejemplos (2017). "30 Ejemplos de cada Función del Lenguaje". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/30-ejemplos-de-cada-funcion-del-lenguaje/