20 Ejemplos de Sustancias Corrosivas

Sustancias corrosivas

Las sustancias corrosivas son aquellas capaces de destruir o dañar de un modo irreversible aquellas superficies con las cuales entren en contacto.

Las sustancias corrosivas son peligrosas para los seres vivientes, pueden causar irritación o quemadura en los tejidos de la piel, los ojos, las vías respiratorias o los conductos gastrointestinales que bien podrían conducir a la muerte. A este tipo de incidentes se les conoce como quemaduras químicas.

Este tipo de materiales deben emplearse con el equipo aislante apropiado: guantes, vestimenta, máscaras faciales. En los lugares en que se deposite o se contenga se deberá, de acuerdo a regulaciones internacionales, especificar con un ícono estándar de corrosión.

Generalmente, las sustancias corrosivas poseen un pH extremo, esto es, sumamente ácido o básico, si bien pueden ser también sustancias altamente oxidantes o de otra naturaleza. En contacto con la materia orgánica los ácidos catalizan la hidrólisis de lípidos o la desnaturalización de proteínas, resultando además en una producción calórica cuyo efecto conjunto conlleva la destrucción irreparable del tejido. Las bases, en cambio, desecan la materia orgánica de forma extrema.

Ejemplos de sustancias corrosivas

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  1. Ácido clorhídrico. De fórmula HCl, y conocido también como ácido muriático o aguafuerte, es común extraerlo de la sal marina, o subproducirlo durante la quema de ciertos plásticos. Es sumamente corrosivo y de pH inferior a 1, por lo que se emplea como solvente, como disolvente industrial o como catalizador en la obtención de otras sustancias químicas.
  2. Ácido nítrico. De fórmula HNO3, es un líquido viscoso de uso común como reactivo en el laboratorio, pues forma parte de los elementos que componen el Trinitrotolueno (TNT) o diversos fertilizantes como el nitrato de amonio. También se lo puede encontrar disuelto en la lluvia ácida, un conocido fenómeno medioambiental consecuencia de la polución del agua.
  3. Ácido sulfúrico. Su fórmula es H2SO4 y es uno de los productos más elaborados del mundo entero, ya que se emplea a menudo en la obtención de fertilizantes, o para sintetizar ácidos, sulfatos o incluso en la industria petroquímica. También es útil en la industria de los aceros y en la fabricación de todo tipo de baterías.
  4. Ácido fórmico. Conocido como ácido metanoico y de fórmula CH2O2, es el más simple de los ácidos orgánicos, segregado a menudo por insectos como la hormiga roja (Formica rufa) o las abejas como mecanismo tóxico de defensa. También es producido por las ortigas, o en la lluvia ácida por polución atmosférica. En pequeñas cantidades puede ocasionar irritaciones menores, pero a pesar de ser de origen natural es un ácido fuerte.
  5. Ácido acético concentrado. De nombre ácido metilcarboxilo o ácido etanoico y fórmula química C2H4O2, es el ácido del vinagre, que le confiere su sabor y olor agrios característicos. Es también un ácido orgánico, como el fórmico, pero es sumamente débil por lo que sus aplicaciones son variadas y no riesgosas. Aun así, en concentraciones muy altas podría resultar peligroso para la salud.
  6. Cloruro de zinc. El cloruro de zinc (ZnCl2) es un sólido más o menos blanco y cristalino muy soluble en agua, de amplias aplicaciones en la industria textil y como catalizador en laboratorio. No es particularmente tóxico, pero ante la presencia de agua reacciona exotérmicamente (incluso la que haya en el aire ambiental) y puede ser particularmente corrosivo, en especial ante la celulosa y la seda.
  7. Cloruro de aluminio. De fórmula AlCl3, se trata de un compuesto que tiene propiedades ácidas y básicas al mismo tiempo, dependiendo de en qué se lo diluya. Es un pobre conductor eléctrico y tiene un punto de fusión y ebullición bajos, por lo que se utiliza en procesos químicos como catalizador de reacciones, en la conservación de maderas o en el cracking del petróleo. La exposición a este compuesto es sumamente nociva para el cuerpo, pudiendo dejar secuelas permanentes en poco tiempo de exposición y contando con rápida atención médica.
  8. Trifluoruro de boro. Su fórmula es BF3 y es un gas tóxico incoloro que forma nubes blancas en aire húmedo. Se le emplea frecuentemente en laboratorio como ácido de Lewis y en la obtención de otros compuestos con boro. Es un corrosivo de metales muy fuerte, que en presencia de humedad puede comerse el acero inoxidable.
  9. Hidróxido de sodio. La soda cáustica o sosa cáustica, de fórmula NaOH, es una base muy desecante que existe como sólidos blancos cristalinos e inodoros, cuya disolución en agua o un ácido genera grandes cantidades de calor. Se emplea en porcentajes más o menos puros en la industria papelera, de los tejidos y de los detergentes, así como en la industria petrolera.
  10. Hidróxido de potasio. Conocido como potasa cáustica y de fórmula química KOH, es un compuesto inorgánico sumamente desecante, cuya corrosividad natural es aprovechada en aplicaciones como saponificador de grasas (en la obtención de jabón). Su disolución en agua es exotérmica, es decir, genera energía calórica.
  11. Hidruro de sodio. De fórmula NaH, es una sustancia muy poco soluble de color transparente, clasificado como una base fuerte ya que es capaz de desprotonizar diversos ácidos de laboratorio. Además de eso es un poderoso desecante, ya que almacena enormes cantidades de hidrógeno, por lo que es altamente cáustico y empleado como solvente.
  12. Sulfato de dimetilo. En condiciones normales, este compuesto de fórmula química C2H6O4S es un líquido aceitoso e incoloro, con un ligero olor a cebolla, catalogado como un alquilante fuerte. Es altamente tóxico: carcinógeno, mutágeno, corrosivo y venenoso, por lo que su uso en procesos de metilación en laboratorio es normalmente reemplazado con otros reactivos más seguros. Además es medioambientalmente peligroso y volátil, por lo que a menudo se lo ha considerado como una probable arma química.
  13. Fenol (ácido carbólico). De fórmula química C6H6O y numerosos nombres alternativos, este compuesto en su forma pura es un sólido cristalino blanco o incoloro, que puede sintetizarse a partir de la oxidación del benceno. Es muy demandado en la industria de las resinas, así como en la fabricación de nylon, pero también como componente de fungicidas, antisépticos y desinfectantes. Es fácilmente inflamable y corrosivo.
  14. Cloruro de acetilo. También llamado cloruro de etanoilo, es un haluro derivado del ácido etanoico, que a presión y temperatura ambiente es incoloro. Es un compuesto inexistente en la naturaleza, ya que en presencia de agua se descompone en ácido etanoico y ácido clorhídrico. Es ampliamente utilizado como colorante, desinfectante, insecticida e incluso como anestésico, a pesar de ser corrosivo por reacción.
  15. Hipoclorito de sodio. Conocido como lejía cuando disuelto en agua, este compuesto de fórmula química NaClO es fuerte oxidante y de mucha reactividad con cloro, formando así gases letalmente tóxicos. Ampliamente usado como blanqueador, potabilizador de agua y desifectante, pues en ciertas concentraciones tiene la capacidad de disolver la materia orgánica a contacto.
  16. Cloroformiato de bencilo. Es un líquido oleoso, de olor desagradable que puede ir de lo incoloro a lo amarillento y de fórmula química C8H7ClO2. Riesgoso para el ambiente y los animales acuáticos, se convierte en fosfógeno al calentarse y se vuelve muy inflamable. Es cancerígeno y altamente corrosivo.
  17. Metales alcalinos elementales. Cualquier metal alcalino en su presentación más pura o elemental, como el litio (Li), potasio (K), rubidio (Rb), cesio (Cs) o Francio (Fr), reacciona muy rápidamente con el oxígeno y el agua, por lo que nunca se les ve en la naturaleza en su estado elemental. En ambos casos reaccionan de manera violenta generando mucho calor, por lo que pueden ser irritantes o caústicos y peligrosos para la salud.
  18. Pentóxido de fósforo. Conocido como óxido de fósforo (V) u óxido fosfórico, es un polvo blanco de fórmula molecular P2O5. Al ser extremadamente higroscópico (desecante), tiene propiedades altamente corrosivas y su contacto de cualquier tipo con el organismo debe ser evitada. Además, su disolución en agua produce un ácido fuerte que reacciona en presencia de metales generando gases venenosos e inflamables.
  19. Óxido de calcio. Llamada cal viva y de fórmula química CaO, es una sustancia largamente empleada por la humanidad, que la ha obtenido de la roca caliza. Tiene aplicaciones en la construcción y la agricultura, ya que no es tóxico ni corrosivo, pero al mezclarse con agua reacciona exotérmicamente, por lo que puede irritar las vías respiratorias, la piel o causar daño ocular grave.
  20. Amoníaco concentrado. Normalmente el amoníaco, un gas incoloro de olor repulsivo compuesto por nitrógeno (NH3), se produce en diversos procesos orgánicos que lo eliminan al medio ambiente debido a su toxicidad. De hecho, se halla presente en la orina humana. Sin embargo, muchas de sus concentraciones exhalan gases corrosivos y altamente dañinos para el ambiente, sobre todo en sustancias como el anhídrido de amoníaco.

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Enciclopedia de Ejemplos. (2016). 20 Ejemplos de Sustancias Corrosivas. Recuperado de: http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-sustancias-corrosivas/
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