20 Ejemplos de Enlace Iónico

Introducción

Para formar las moléculas de los compuestos químicos, los átomos de las diferentes sustancias o elementos deben combinarse entre sí en forma estable, y esto puede ocurrir de diversas formas en virtud de las características estructurales que tiene todo átomo, que, como sabemos, consiste en un núcleo cargado positivamente rodeado de una nube de electrones.

Los electrones tienen carga negativa y permanecen próximos al núcleo porque la fuerza electromagnética los atrae. Cuanto más próximo del núcleo se encuentra un electrón, mayor es la energía necesaria para lograr que este se libere.

Pero no todos los elementos son iguales: algunos tienen tendencia a perder los electrones más externos de la nube (elementos con baja energía de ionización), mientras que otros tienden a captarlos (elementos con alta afinidad electrónica). Esto sucede porque según la regla del octeto de Lewis, la estabilidad se asocia a la presencia de 8 electrones en la capa u orbital más externo, al menos en la mayoría de los casos.

Enlaces iónicos

Entonces, como puede haber pérdida o ganancia de electrones, se pueden formar iones de carga opuesta, y la atracción electrostática entre los iones de carga opuesta hace que estos se unan y formen compuestos químicos simples, en el que uno de los elementos cedió electrones y el otro los recibió. Para que esto pueda suceder y se forme un enlace iónico es necesario que exista una diferencia  o delta de electronegatividad entre los elementos implicados  de al menos 1,7.

El enlace iónico por lo general ocurre entre un compuesto metálico y uno no metálico: el átomo del metal cede uno o más electrones y en consecuencia forma iones con carga positiva (cationes), y el no metal los gana y pasa a ser la partícula cargada negativamente (anión). Los metales alcalinos y los alcalinotérreos son los elementos que tienen más tendencia a formar cationes, y los elementos halógenos y el oxígeno son los que habitualmente constituyen los aniones.

Por lo general, los compuestos que se forman por enlaces iónicos son sólidos a temperatura ambiente y de alto punto de fusión, solubles en agua. En solución son muy buenos conductores de electricidad, ya que son fuertes electrolitos. La energía reticular de un sólido iónico es lo que marca la fuerza de atracción entre los iones de ese sólido.

Puede servirte:

Ejemplos de enlaces iónicos

  • Óxido de magnesio (MgO)
  • Sulfato de cobre (CuSO4)
  • Ioduro de potasio (KI)
  • Hidróxido de zinc (Zn(OH)2)
  • Cloruro de sodio (NaCl)
  • Nitrato de plata (AgNO3)
  • Fluoruro de litio (LiF)
  • Cloruro de magnesio (MgCl2)
  • Hidróxido de potasio (KOH)
  • Nitrato de calcio (Ca(NO3)2)
  • Fosfato de calcio (Ca3(PO4)2)
  • Dicromato de potasio (K2Cr2O7)
  • Fosfato disódico (Na2HPO4)
  • Sulfuro de hierro (Fe2S3)
  • Bromuro de potasio (KBr)
  • Carbonato de calcio (CaCO3)
  • Hipoclorito de sodio (NaClO)
  • Sulfato de potasio (K2SO4)
  • Cloruro de manganeso (MnCl2)