20 Ejemplos de Ejercicios de agilidad

Ejercicios de agilidad

Los ejercicios de agilidad son aquellos que mejoran de manera gradual la velocidad de maniobra y la rapidez de reacción del deportista, haciendo énfasis para ello en diversas partes de la musculatura a través de rutinas rápidas y de mucho dinamismo.

En ese sentido, los ejercicios de agilidad se sostienen en base a la coordinación, que no es otra cosa que la capacidad de respuesta muscular inmediata a los designios del sistema nervioso central. Precisamente lo contrario de la torpeza.

Ejemplos de ejercicios de agilidad

Ejercicios de salto. El salto largo no sólo potencia indirectamente la agilidad, al fortalecer los músculos involucrados en el despegue y la caída, sino también al ponerlos en relación para conservar el equilibrio mientras se está en movimiento.

Ejercicios de gateo. Al obligar a las cuatro extremidades a moverse coordinadamente, este tipo de ejercicios incrementa la agilidad de base, sobre todo al hacerlo a máxima velocidad.

Ejercicios de cuatro puntos. Se trata de un tipo de ejercicio de circuito, en el cual se ubica un punto base (sur) y tres puntos apuntando a los otros tres puntos cardinales. El ejercicio consistirá en correr hacia cada punto cardinal, tocarlo con la mano y luego retroceder de espaldas hasta el sur; correr al siguiente y así de manera sucesiva. Este ejercicio permite coordinar la relación del cuerpo con el espacio incluso cuando no se le está viendo directamente.

Carreras de obstáculos. Como en el deporte olímpico homónimo, se trata de correr a máxima velocidad mientras se salta o esquiva diversos obstáculos. Esto representa un intenso ejercicio de coordinación, resistencia y velocidad que incide directamente en la agilidad del deportista.

Saltar la cuerda. Práctica común para los boxeadores, mediante la cual no sólo ejercitan su resistencia aeróbica sino también su agilidad, ya que pueden saltar la cuerda en combinaciones de un pie, el otro, o ambos juntos, a altas velocidades.

Básquetbol. Este deporte es conocido por ser uno de los que más agilidad amerita, ya que sus practicantes están al mismo tiempo corriendo, pasándose el balón y obstaculizando el recorrido de los rivales. Practicarlo a menudo es una buena forma de desarrollar agilidad.

Ejercicios de equilibrio. Una buena forma de ejercitar la fortaleza de las piernas al mismo tiempo que la agilidad, es procurar el equilibro del cuerpo entero sobre una pierna y luego la otra, manteniendo una postura recta y luego intentando subir brazos y piernas.

Ejercicios de persecución. Semejantes al juego infantil de “la mancha” o “la ere” o “el tocado”, es un ejercicio que requiere de al menos una pareja de deportistas, en la cual uno de ellos deberá perseguir y tocar al otro en alguna parte del cuerpo, y la tarea del otro es esquivar sus intentos y huir.

Ejercicios en una escalera. Subir y bajar una escalera a toda velocidad, pisando cada peldaño con un pie correspondiente y sin saltarse ninguno, permitirá potenciar la agilidad y la coordinación de los pies, a la par que tonifica los músculos.

Carrera en zigzag. Otro ejercicio relativamente simple de agilidad, que consiste en ubicar conos u otros objetos en línea recta y correr zigzagueando entre ellos sin derribar ninguno.

Saltar la rayuela. Este juego infantil puede rescatarse para complejizar los ejercicios de equilibrio. Consiste en una serie de cuadros pintados en el suelo que nos obligan a saltar en un pie de uno a otro hasta el final, en donde se cambia de pie y se regresa al principio.

Bailar. Aunque no lo parezca, danzar es una forma de ejercitar la agilidad muy amena y perfectamente incorporable a contextos sociales, en que enseñamos a nuestro cuerpo a seguir el ritmo impuesto por la música.

Gimnasia rítmica. Disciplina deportiva que combina ballet, danza y gimnasia, así como distintos implementos como una pelota, mazas, cintas o aros, y que exige su utilización rápida, coordinada y estética. Todo un reto a la agilidad de las deportistas.

CrossFit. Se llama así a un entrenamiento compuesto por diversas rutinas de ejercicios funcionales, de alta variedad e intensidad, ejecutados en un tiempo estipulado y cronometrado. Es una tendencia en desde 1995 y que goza de mucha aceptación en el mundo del entrenamiento físico.

Defender la arquería. Heredado del fútbol soccer, este ejercicio consiste en detener los balones que un compañero o entrenador patea directo hacia la arquería, impidiendo que entren a la red, uno detrás de otro con un margen estrecho de tiempo de recuperación.

Ida y vuelta. Se ubican varios puntos o conos en el suelo, uno al lado de otro formando una línea recta que alcance varios metros de longitud. Partiendo del primer punto o cono, se deberá llegar al primero, tocarlo y devolverse al inicial; tocarlo y continuar con el segundo y así sucesivamente.

Escalera de agilidad. Usando una escalera deportiva, o fabricando una a partir de neumáticos viejos, se corre a través de los peldaños (o agujeros en los neumáticos) alternando un pie en cada uno hasta el final y luego de vuelta hasta el inicio.

Aros de agilidad. Empleando aros o delimitando con pintura la zona, se traza un recorrido en segmentos circulares separados entre sí por al menos un metro. El ejercicio consistirá entonces en avanzar en la trayectoria saltando de un aro al siguiente con un solo pie y a máxima velocidad.

Ejercicio de barras. Treparse a las barras, pasar de una a otra, sujetarse con las piernas e invertir la figura… todas son técnicas válidas de ejercicio de agilidad con un sistema de barras ordinario.

Malabares. Los malabares fomentan la coordinación y agudizan el tiempo de reacción, potenciando así nuestra agilidad ojo-mano.

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Enciclopedia de Ejemplos (2017). "20 Ejemplos de Ejercicios de agilidad". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-ejercicios-de-agilidad/