10 Ejemplos de Leyendas de Terror

Leyendas de Terror

Desde tiempos inmemoriales el ser humano se ha contado relatos de hechos reales o imaginarios, exagerando aspectos o torciendo la anécdota para alcanzar un fin estético o transmitir al escucha un aprendizaje, una moraleja, algún tipo de enseñanza o advertencia cultural. He allí el origen de los mitos y leyendas, pero sobre todo de las leyendas de terror.

Una leyenda es, a grandes rasgos, la narración de una serie de eventos imaginarios o maravillosos, cuyo punto final transmite algún tipo de moraleja o enseñanza sobre el mundo real, en un sentido generalmente metafórico o figurado. Por lo general se cuentan como si fueran ciertas y, en el caso de las de terror, de la manera más intrigante y angustiosa posible.

Ver también: 10 Ejemplos de Leyendas Urbanas

Ejemplos de leyendas de terror

  • La Llorona. La llorona es un personaje fantasmal cuya leyenda proviene de tiempos coloniales y posee variantes a lo largo y ancho del mundo hispano, adquiriendo nombres y características diversos como la Pucullén (Chile), la Sayona (Venezuela), la Tepesa (Panamá), etc. De acuerdo a la tradición oral, la llorona habría asesinado o extraviado a sus hijos, y su alma en pena vaga el mundo en su búsqueda incansable. Se la reconoce por el llanto desconsolado y aterrador que anuncia su aparición. 
  • El Silbón. La leyenda del Silbón es originaria de los llanos de Venezuela y es también un caso de alma errante. Se dice que un joven, guiado por diversos motivos, asesinó a su propio padre y fue maldecido por su abuelo a arrastrar los huesos paternos en un saco por toda la eternidad. Es una variante local del conocido hombre de la bolsa, al que se le atribuye un característico silbido (equivalente a do, re, mi, fa, sol, la, si). También explica la tradición que de oírlo muy cerca se sabe uno seguro, pues el Silbón está lejos; pero de oírlo lejos, se lo tendrá ya muy cerca. La aparición del Silbón es augurio de una muerte inminente. 
  • La mujer ciervo. Deer Woman o Deer Lady (mujer ciervo, en inglés), es una leyenda norteamericana de las zonas del oeste y noroeste Pacífico, cuya protagonista es una mujer capaz de convertirse en diversos animales silvestres. Bajo la forma de una anciana, una joven seductora o un cervatillo, a veces de un híbrido entre animal y venado, aparece para atraer y asesinar a los hombres poco precavidos. También se dice que avistarla es señal de un cambio profundo en la persona o una transformación personal.
  • Kuchisake-onna. Este nombre en japonés significa, literalmente, la mujer de la boca cortada, y pertenece a la mitología local. Una mujer asesinada y brutalmente mutilada por su esposo se convierte en un espíritu demoníaco o Yōkai, para poder volver al mundo a cobrar venganza. Supuestamente se aparece a los hombres solitarios y, tras preguntarles qué opinan de su belleza, procede a llevárselos a la tumba.
  • Juancaballo. La leyenda de Juancaballo recuerda vagamente a la de los Centauros en la Antigua Grecia, sólo que ésta es proveniente de Jaén, España, en donde se afirma que habitaba, en las inmediaciones de la Sierra Mágina, una criatura mitad hombre y mitad caballo dotada de fuerza, astucia y maldad en mismas proporciones. Juancaballo era especialmente adicto a la carne humana y gustaba de cazar a caminantes solitarios a los que emboscaba y llevaba a su caverna para ser devorados. 
  • Luzmala. En Argentina y Uruguay se conoce como Luzmala al instante de la noche en que el mundo de los espíritus y el de los vivos se entremezcla. Esto ocurre en las soledades de la Pampa, en donde un conjunto de luces serpenteantes revelan la apertura del más allá, lo cual es considerado por los lugareños como anuncio de calamidades venideras. 
  • La Leyenda del Puente de las Ánimas. Procedente de Málaga, en Andalucía, esta leyenda cuenta la aparición anual, en el día de todos los muertos, de las almas en pena que arrastrando cadenas y llevando antorchas, atravesaban el puente en el pueblo hasta refugiarse en el convento. Se les acusa de ser los espíritus de los soldados cristianos muertos en combate contra los moros durante la Reconquista. 
  • El Ifrit. Se trata de una vieja leyenda árabe, cuyo protagonista es una criatura demoníaca que habita bajo la tierra, con forma semi humana pero capaces de asumir la forma de perros o hienas. Se les supone criaturas malignas, dadas al engaño y la ilusión, que embaucan a los incautos y son invulnerables a todo daño. Muchas de las enfermedades y pestes de la época se atribuían a su influjo maléfico en los poblados. 
  • Los familiares. En la América colonial se conoció a los familiares como espíritus devoradores de hombres que pululaban en los ingenios azucareros, sobre todo del noroeste argentino. Existen muy diversas versiones sobre ellos y sus orígenes, pero casi todas coinciden en su avidez por la carne humana que los llevaba a merodear los barracones de noche, inquietando a caballos y animales que sentían su presencia. A menudo se acusaba a los patronos de tener tratos con familiares, sacrificando cada año a un peón al apetito de los monstruos a cambio de permitirles prosperar en su negocio. 
  • El zombi. Lejos de las representaciones actuales en el cine, el mito del zombi proviene de Haití y el Caribe africano, y se remonta a las tradiciones vudú de las diversas tribus esclavas capturadas por los españoles. Los zombis eran las víctimas de un proceso de hechicería vudú, capaz de arrebatar la energía vital a una persona hasta matarla y luego revivirla despojada de su voluntad, lista para hacer lo que el sacerdote le instruya. Esta leyenda motivó numerosas versiones fílmicas y literarias, sobreviviendo hasta nuestros días después de muchas mutaciones imaginarias.

Puedes ver nuestro especial: Ejemplos de Leyendas Cortas