10 Ejemplos de Inteligencia Emocional

Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional es la capacidad de identificar, comprender y manejar las emociones que tiene uno mismo, de modo tal de tener un ritmo de vida equilibrado que facilite las relaciones con los demás, y el enfoque en las metas y los objetivos sin riesgos de abandonarlos por crisis momentáneas.

El concepto se relaciona con el auge de la ciencia de las relaciones humanas, que comenzó a darse con fuerza en el siglo XX. La expresión fue popularizada recién a finales del siglo por Daniel Goleman, que consideró el funcionamiento del cerebro en una forma alternativa a la conocida, con centros emocionales muy anteriores a los racionales que explican la forma en que el ser humano siente y piensa. De esta forma, según Goleman el centro emocional tiene un poder mucho más fuerte del que se conoce para influir en el funcionamiento global del cerebro.

¿Qué implica la inteligencia emocional?

La idea de mejorar la inteligencia emocional no es alterar la capacidad de generación de emociones por parte de una persona, sino la reacción ante ellas, que muchas veces tiene igual o más impacto en la vida cotidiana que la emoción en sí.

De esta forma, se dice que las personas con alta inteligencia emocional no sufren menos sensaciones negativas ni más positivas, sino que son capaces de dimensionar en su justa medida cada una de ellas.

En general, se habla de tres cualidades que componen una buena inteligencia emocional:

  • Identificación de las emociones: Las personas son capaces de saber lo que están sintiendo a cada momento y por qué, y de esta forma darse cuenta cuando su pensamiento y comportamiento está influido por esas sensaciones.
  • Manejo de las emociones: En base a esa comprensión, son capaces de controlar sus impulsos o las reacciones inmediatas que el cerebro parece pedir, midiendo las consecuencias que podrán tener cuando esa emoción repentina cese.
  • Identificar las emociones de los demás: Aquello mismo que pueden hacer para consigo, son capaces de hacerlo con las demás. De esta forma, pueden reconocer el momento en el que otra persona está alterada por alguna razón, y de esta manera relativizar las acciones que hiciera a esa situación.

Las personas que poseen estas cualidades, suelen ser personas socialmente equilibradas, extrovertidas, alegres y que en lugar de preocuparse ven los problemas como oportunidades de crecimiento y mejora.

Además, como las personas deben afrontar con mucha frecuencia situaciones donde la primera impresión es importante (conocimiento con parejas, entrevistas de trabajo) la inteligencia emocional suele ser un punto clave en esos casos.

Ejemplos de Inteligencia Emocional

Muchas son las cosas que se han escrito respecto a la inteligencia emocional, sin embargo existen algunas pautas que pueden hacer las veces de ejemplos, ligadas a estos comportamientos y a las formas de mejorarlos. A continuación, una lista de ellas:

  1. Las experiencias personales pueden generalizarse para los demás, pero solo hasta cierto punto. Debe comprenderse la individualidad de cada uno.
  2. Pensar en las reacciones realizadas en forma inmediata a las emociones, tratar de interpretarlas y aprender de ellas.
  3. Es importante tener personas con las que uno tiene confianza como para expresar en forma concreta las emociones que siente.
  4. Evitar los estimulantes de determinadas sensaciones: habitualmente las drogas, la cafeína o diferentes fármacos pueden cumplir este rol, que es contrario a la inteligencia emocional.
  5. El cerebro muchas veces solapa las verdaderas emociones con otras: es frecuente que las personas se enojen para no manifestar la tristeza. Comprender verdaderamente cuál es la emoción que se siente es uno de los puntos más altos de la inteligencia emocional.
  6. Entender la función de las emociones en el cuerpo, y no juzgar el hecho de sentirse mal ni bien como algo más de lo que realmente son: emociones transitorias.
  7. Valorar los triunfos de los demás, sin con eso estarse permanentemente comparando y sacando conclusiones para la vida propia.
  8. Las personas con inteligencia emocional alta son capaces de aceptar los errores cometidos y de perdonarlos, pero no con esto dejando de aprender de lo que han hecho.
  9. También las personas deben ser capaces de identificar sus errores, no cayendo en un narcicismo por el que piensan que todo lo hacen bien. Se trata de encontrar el equilibrio.
  10. Un espacio para potenciar la inteligencia emocional en los niños es el juego, y sobre todo el deporte. La exposición a perder que tienen todos los participantes, hace que los que acaban ganando sean capaces de dimensionar en forma clara lo que sienten los que pierden. Esto persiste en el ejercicio del deporte en los mayores de edad, e incluso en situaciones como las entrevistas de trabajo.

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Enciclopedia de Ejemplos (2017). "10 Ejemplos de Inteligencia Emocional". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/10-ejemplos-de-inteligencia-emocional/