10 Ejemplos de Fábulas Cortas

Fábulas

Se conoce como fábulas a las composiciones literarias de corta extensión, con un contenido moralizante o ejemplificador en un sentido, y que tiene como principal destinatario los niños en proceso de crecimiento.

Las fábulas constituyen la esencia de la literatura infantil, es decir en la internalización de historias para personas de edad pequeña, de la que la mayoría no sabe aún leer: esto explica que las fábulas tienen una tradición de difusión por la vía oral, más que por libros o compilaciones.

Origen y Evolución

El origen de la fábula se sitúa en las culturas orientales, aquellas que buscaban difundir algunos valores y virtudes en los hijos de los nobles, que les ayudaran a convertirse en gobernantes.

Por medio de las narraciones orales es que se podía generar en el niño un convencimiento sobre la bondad de algunas actitudes, incluso en el momento en el que no saben leer.

Los esclavos grecorromanos las utilizaban a efectos de trasmitir la moral pagana, indicando que las virtudes naturales de las cosas no podían cambiarse. Fue luego el cristianismo el que modificó el espíritu de las fábulas, incluyendo la posibilidad del cambio dentro de la conducta humana.

Estructura

Las fábulas constituyen también la expresión mínima de algunas cuestiones relativas a la literatura, pues su carácter de breve hace que los relatos deban incluir rápidamente muchas de las características.

La estructura de introducción, nudo y desenlace suele reducirse llegando en algunos casos a ocupar una única oración cada una de ellas, primero con la presentación del personaje, luego con algo que le sucede y finalmente con la resolución: es en este modo de resolución el que deja ver el valor que se quiere bajar, habitualmente relacionado con la honestidad, la solidaridad, la prevención, la frugalidad o la humildad. En ocasiones, este valor aparece directamente explícito en la fábula, en lo que se conoce como moraleja.

El Personaje

Una consideración adicional merece el personaje de la fábula, que en muchas ocasiones es un animal: se considera más pedagógico personalizar las virtudes y los defectos de las personas en los animales, apelando a la inocencia del niño que nada cuestionará respecto a la posibilidad de estos de realizar acciones restringidas a las personas.

A continuación, algunas fábulas cortas aclarando el valor que se busca difundir a través de ellas.

Ejemplos de fábulas cortas

Fábula sobre la importancia de la humildad en el triunfo.

Dos gallos reñían por la preferencia de las gallinas; y al fin uno puso en fuga al otro. Resignadamente se retiró el vencido a un matorral, en cambio el vencedor orgulloso se subió a una tapia alta dándose a cantar con gran estruendo. Pero no tardó un águila en caerle y raptarlo. Desde entonces el gallo que había perdido la riña se quedó con todo el gallinero. 

Ver además: Ejemplos de Humildad

Fábula para asumir los defectos y no buscar excusas.

Una zorra hambrienta vio colgando de una parra hermosos racimos de uvas y quiso atraparlos con su boca. Al ver que no pudo, se alejó diciéndose a sí misma:

–¡Están verdes!

Fábula sobre los peligros de lo que parece tentador.

Andaba un cuervo escaso de comida y vio en el prado a una culebra dormida al sol; cayó veloz sobre ella y la raptó. La culebra, despertando de su sueño, se volvió y la mordió.

Fábula sobre el dolor particular de la traición de los seres más queridos.

Talaban unos hombres, concienzudamente, un día un pino, ayudados de la palanca que habían construido bajo el árbol, a base de unas piezas de leña de su mismo tronco.

Y el pino, dolorido y exhausto, dijo:

– No duele tanto el hacha, como las piezas de la palanca, que forman parte de mí.

Fábula sobre los riesgos de la codicia.

Había una vez un perro, que estaba cruzando un lago. Al hacerlo, llevaba una presa bastante grande en su boca. Mientras lo cruzaba, se vio a sí mismo en el reflejo del agua. Creyendo que era otro perro y viendo el enorme trozo de carne que llevaba, se lanzó a arrebatársela.

Decepcionado quedó cuando, por buscar quitarle la presa al reflejo, perdió la que el ya tenía. Y peor aún, no pudo obtener la que deseaba.

Fábula sobre valorar lo que se tiene y no pensar tanto en el futuro.

Llevaba en la cabeza una lechera el cántaro al mercado y decía: ¡Yo si que estoy contenta con mi suerte! Para sus adentros, pensaba: “Esta leche vendida, en limpio me dará tanto dinero, y con esta partida compraré un canasto de huevos para sacar cien pollos. Del importe logrado de tanto pollo mercaré un cochino que engordará; lo llevaré al mercado y sacaré de él sin duda buen dinero: Con él, compraré de contado una robusta vaca.”

Con este pensamiento enajenada, saltó con tanto entusiasmo que el cántaro cayó.

Fábula sobre la importancia de decir la verdad.

Un día Pedro se divirtió burlándose de sus vecinos, pues gritaba por un lobo y todos venían a socorrerlo para darse cuenta de que el lobo no existía. Al día siguiente lo repitió, para reírse de nuevo. Al tercer día lo atacó un verdadero lobo, y cuando gritó nadie lo fue a auxiliar.

Fábula sobre el valor de premiar el trabajo.

Un hombre tenía dos perros. Uno era para la caza y otro para el cuido. Cuando salía de cacería iba con el de caza, y si cogía alguna presa, al regresar, el amo le regalaba un pedazo al perro guardián. Descontento por esto el perro de caza, lanzó a su compañero algunos reproches: que sólo era él quien salía y sufría en todo momento, mientras que el otro sin hacer nada disfrutaba de su trabajo de caza. El perro guardián le contestó:

— ¡No es a mí a quien debes de reclamar, sino a nuestro amo que en lugar de enseñarme a trabajar me ha enseñado a vivir tranquilamente del trabajo ajeno!

Fábula sobre la posibilidad de perder los temores.

Había una zorra que nunca había visto un león.

La puso el destino un día delante de la real fiera. Y como era la primera vez que le veía, sintió un miedo espantoso y se alejó tan rápido como pudo.

Al encontrar al león por segunda vez, aún sintió miedo, pero menos que antes, y lo observó con calma por un rato.

En fin, al verlo por tercera vez, se envalentonó lo suficiente hasta llegar a acercarse a él para entablar conversación.

Fábula sobre la importancia de asumir las consecuencias de los propios actos.

Un cuervo que se encontraba muy enfermo dijo a su madre:

– Madre, ruega a los dioses por mí y ya no llores más.

La madre contestó:

– ¿Y cuál de todos, hijo mío, tendrá piedad de ti? ¿Quedará alguno a quien aún no le hayas robado la carne?

Cómo citar este contenido:

Citar

Enciclopedia de Ejemplos (2017). "10 Ejemplos de Fábulas Cortas". Recuperado de: http://www.ejemplos.co/10-ejemplos-de-fabulas-cortas/